Sin lugar a dudas, uno de los motivos principales que tenemos para visitar París, en cualquier momento del año, son las espectaculares posibilidades culturales que nos ofrece la capital francesa, y entre las muchas que alguna vez hemos destacado, no podíamos dejar de lado tampoco el famoso museo de Orsay, uno de los más relevantes a nivel local, y que se encuentra básicamente dedicado a las artes plásticas del siglo XIX.

Este sitio, que es admirado en todo el mundo debido a la existencia de sus increíbles fondos del impresionismo como parte de sus colecciones, se encarga más que nada de relevar, de forma cronológica, cubre la historia del arte entre los maestros antiguos, con muchas de sus principales obras ubicadas en el museo del Louvre, y las relacionadas con el arte moderno y contemporáneo, que se hallan en el Centro Georges Pompidou, siendo una especie de nexo entre ambos.

En cuanto a todas sus colecciones, podemos precisar que el museo de Orsay pone a disposición de los turistas, elementos relacionados con la pintura realista, impresionista y postimpresionista, además de esculturas, artes decorativas, fotografía, cine y arquitectura, siendo la mayoría de las obras, pertenecientes al fondo del museo de Louvre.

Luego, si nos referimos a artes de forma particular, en el caso de la pintura podemos observar obras de grandes como Monet, Van Gogh, Klimt, Ingres, Millet, Courbet, Whistler, Cézanne, Redon, Signac, Tolouse-Lautrec, Derain y Munch; entre otros. Por el lado de la escultura, existen obras, por ejemplo, de Rude, Pradier, Barye, Carrier-Belleuse, Clesinger, Delaplanche, Guillaume, Mercié, Degas y Meunier.

Además, podemos encontrar en el interior de este recinto, maquetas de Charles Garnier y Richard Peduzzi en cuanto a arquitectura, sin dejar de señalar tampoco algunos elementos propios de las artes decorativas, que en la mayoría de los casos se encuentran relacionados con los movimientos Art Noveau y Arts & Crafts.