- patrocinador -

Roma es la ciudad turística por excelencia del territorio italiano, y el arte es una de las razones fundamentales de que así sea. Por eso, no podemos dejar de recomendar la visita a la espectacular Plaza Navona, una de las más famosas de todo el país, y que destaca sobre todo por la impresionante cantidad de obras de arte de diferentes autores que podemos encontrarnos en su interior.

Una de las características fundamentales de la plaza Navona, es que se encuentra trazada a la forma antigua de Roma, cuando muchos de los residentes locales se acercaban a sus inmediaciones para poder presenciar los distintos eventos deportivos, que en aquel momento consistían principalmente en luchas entre distintos contendientes, cuando se la conocía por el nombre de Circus Agonalis.

En esos tiempos, los historiadores han determinado que la plaza tenía capacidad para albergar unas 30.000 personas, y de hecho, aún podemos encontrarnos con antiguos restos de asientos y un pequeño anfiteatro en la zona norte del recinto, aunque no fue considerada plaza sino hasta que el mercado de la ciudad se trasladó desde el Capitolio hasta aquí en pleno siglo XV.

Además, no podemos dejar de señalar que entre las obras escultóricas con las que los turistas suelen fotografiarse se encuentran algunas como las bellas fuentes de Gian Lorenzo Bernini, o también la “Fontana dei Quattro Fiumi”, de los cuatro ríos que hasta el momento eran conocidos en el mundo antiguo, y que fue realizada en el año 1651, por Borromi, quien curiosamente era una especie de rival artístico de Bernini.

Luego, aunque el mercado que se celebraba en esta plaza fue trasladado en 1869 a Campo de’ Fiori, la plaza siguió siendo sitio de reunión para los habitantes de Roma, que asisten allí en ocasión de eventos culturales, como obras de teatro, o deportivos, como las carreras de caballo.