
En febrero de 2008, Virgin Atlantic hizo volar un Boeing 747 entre Londres y Ámsterdam con uno de sus cuatro motores alimentado por una mezcla de aceite de babasú y coco. Sin pasajeros, con mucho hype y con los grupos ecologistas ya poniendo en duda si los números salían. Era el comienzo de algo. En 2026, aquel experimento tiene un nombre estándar, un marco regulatorio europeo y una industria entera detrás: el SAF (Sustainable Aviation Fuel, o combustible de aviación sostenible).
Los viajeros que se preguntan cómo reducir el impacto de sus vuelos tienen más opciones reales que hace cinco años. Aunque el problema sigue siendo grande.
¿Qué es el SAF y por qué no es lo mismo que el biodiesel de 2008?
El SAF es combustible de aviación producido a partir de materias primas no fósiles: residuos agrícolas, grasas de cocina usadas, residuos forestales o incluso CO2 capturado del aire. La diferencia respecto al biodiesel de primera generación (como el aceite de palma de 2008) es importante: el SAF moderno no compite directamente con cultivos alimentarios y tiene un ciclo de vida del carbono mucho mejor documentado.
Según la IATA, el SAF puede reducir las emisiones de CO2 hasta un 80% en comparación con el combustible fósil equivalente, contabilizando el ciclo completo desde la producción hasta la combustión. La crítica de los ecologistas en 2008 sobre si los números eran reales o propáganda sigue siendo pertinente: hay variaciones enormes según la materia prima y el proceso de producción. No todo lo que se llama SAF es igual de eficiente.
El mandato europeo: 2% de SAF desde 2025
La Unión Europea aprobó el Reglamento ReFuelEU Aviation, que obliga a los proveedores de combustible en los aeropuertos europeos a mezclar un mínimo de SAF en el combustible suministrado a las aerolíneas. El porcentaje mínimo es del 2% desde 2025 y va subiendo progresivamente: 6% en 2030, 20% en 2035 y hasta el 70% en 2050.
Eso significa que, sin hacer nada especial, cualquier vuelo que salga de un aeropuerto de la UE ya lleva una pequeña proporción de SAF. No es suficiente para transformar la huella de carbono de un viaje, pero es el primer paso real hacia una regulación estructural, no voluntaria.
Qué están haciendo las aerolíneas españolas
IAG (el grupo de Iberia y Vueling) tiene un objetivo público de alcanzar el 10% de SAF en su combustible total para 2030. Vueling ha sido la más activa en comunicar sus programas de SAF en rutas españolas. Air Europa tiene compromisos similares, aunque con menos concrección pública en los calendarios.
Ryanair, por su parte, ha firmado acuerdos de suministro de SAF con varios proveedores, aunque la escala sigue siendo muy pequeña en relación con su volumen de operaciones. La compañía destaca frecuentemente que sus aviones nuevos consumen menos por asiento que las aerolíneas de red, lo que también tiene impacto en las emisiones por viajero.
Cómo compensar tus emisiones como viajero
Si vuelas y quieres reducir tu impacto más allá de lo que haga la aerolínea, tienes tres opciones reales:
- Compensación de carbono: pagar a proyectos de reforestación, energías renovables o captura de CO2 para neutralizar tus emisiones. Plataformas como atmosfair o Gold Standard permiten calcularlo y pagar directamente. El precio ronda los 20-50 € por viaje transoceánico.
- Contribución a SAF directa: algunas aerolíneas (Iberia, Lufthansa, KLM) ofrecen pagar directamente por una mayor proporción de SAF en tu vuelo concreto. Suele aparecer como opción durante la compra del billete o el check-in online.
- Elegir la clase correcta: volar en clase turista en lugar de business reduce tu huella por asiento a la mitad o más, porque business ocupa más espacio por pasajero y por tanto absorbe una mayor proporción de las emisiones totales del vuelo.
Si vuelas con frecuencia y quieres reducir fricción en el aeropuerto, nuestra guía sobre la tarjeta de embarque móvil en aeropuertos españoles te ahorra tiempo en el proceso, y la de cómo evitar el exceso de equipaje otro posible quebradero de cabeza.
Preguntas frecuentes sobre vuelos sostenibles
¿Qué significa SAF en aviación?
SAF son las siglas de Sustainable Aviation Fuel (combustible de aviación sostenible). Se produce a partir de materias primas no fósiles como residuos agrícolas, grasas de cocina usadas o CO2 capturado del aire, y puede reducir las emisiones de CO2 hasta un 80% respecto al queroseno convencional.
¿Es obligatorio el SAF en Europa en 2026?
Sí. El reglamento ReFuelEU Aviation obliga a mezclar un mínimo del 2% de SAF en el combustible suministrado en los aeropuertos de la UE desde 2025. El porcentaje mínimo aumentará progresivamente hasta el 70% en 2050.
¿Merece la pena pagar por la compensación de carbono del vuelo?
Depende del proyecto y la certificación. Los proyectos con sello Gold Standard o Verra tienen auditorías independientes y son más fiables. Evita esquemas sin certificación clara. Pagar directamente por SAF a través de la aerolínea es generalmente más directo y trazable.
¿Cuál es la aerolínea más sostenible que opera en España?
En base a los compromisos públicos y los acuerdos de SAF firmados, IAG (Iberia + Vueling) lidera entre las aerolíneas con mayor presencia en España. Eso no las convierte en aerolíneas verdes de forma absoluta, pero sí tienen los calendarios de transición más concretos del mercado español.
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