El pasado viernes, un avión de la compañía American Airlines, más exactamente el vuelo 862 que había partido de West Palm y se dirigía con destino a Chicago, tuvo que desviarse al Aeropuerto de Miami por una falla en su tren de aterrizaje.Esta situación motivó que se iniciara el protocolo de seguridad de dicho aeropuerto ante una emergencia clasificada como alerta de Nivel 1, que obligó a la nave a descargar su combustible y ubicó al personal de bomberos en la pista.

Casi inmediatamente voceros de American Airlines enfatizaron la alta capacitación de su personal para llevar tranquilidad a quienes se aprestaban a tomar diferentes vuelos de la compañía.

Por su parte pilotos y copilotos de otras empresas coincidieron en que se trata de un desperfecto “medianamente rutinario” y que puede haberse tratado de un desperfecto en el panel de control de la aeronave o en los indicadores del tren de aterrizaje, que impedían a la tripulación saber si dicho mecanismo funcionaba correctamente.

Si bien la nave es un MD80, una de las últimas y más modernas de la flota de la empresa, con un excelente nivel de confiabilidad, en estos casos sobran las conjeturas y el nerviosismo de las 138 personas a bordo (133 pasajeros y 5 tripulantes) en momentos de tensión no reconoce estadísticas.Afortunadamente no hubo heridos ni víctimas que lamentar.

Vía InfoBae