También conocida como la “mezquita de Uqba”, o “Gran Mezquita de Kairouan”, es uno de los principales centros turísticos de Túnez, además claro, de ser considerada una de las más importantes mezquitas del país, y el más antiguo santuario del Occidente musulmán, por lo que una impresionante cantidad de fieles y curiosos se acercan allí en todo el año.

En cuanto a la historia de este sitio, debemos decir que comenzó su construcción por parte de Uqba ibn Nafi en el año 50 del Islam, que equivale al 670 de nuestro calendario, justamente misma época en la que comenzó la fundación de la ciudad de Kairuán, aunque hasta ese momento la mezquita era buena parte de su territorio total, con más de 9.000 metros cuadrados, y un perímetro interminable si se lo camina.

De hecho, por estas cuestiones dimensionales, es que se considera a la Gran Mezquita un puesto preeminente entre los templos más amplios de África del Norte. Luego, en lo que hace a su interior, no podemos dejar de destacar la existencia de una sala de oración, un gran patio parcialmente pavimentado de mármol y un alminar de aspecto macizo, a todos los cuales se puede acceder sin demasiados inconvenientes.

Incluso, en este sentido, es tan importante el rol que cumple la mezquita, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad, por ser uno de los más relevantes elementos arquitectónicos que conforman la ciudad de Kairuán, al punto de que muchos de los souvenirs que podemos encontrar de la localidad están directamente relacionados con este sitio de culto.

Además, no podemos dejar de lado que la universidad interna de la mezquita, también conocida como “madrasa”, se hallaba formada por los maestros que enseñan en la mezquita, y se constituye como un importante centro de estudios, tanto religiosos y profanos. En la actualidad, trece siglos después de su fundación, sigue manteniéndose como un relevante centro espiritual.