Hoy es un día triste para los aficionados de la tecnología y, especialmente a los seguidores de Apple. Steve Jobs, cofundador de la compañía, moría a los 56 años debido a un cáncer contra el que luchaba durante siete años. No sólo revolucionó el mundo de la informática. También cambió el estilo de las tiendas haciendo de ellas un lugar de visita obligada para todos sus fans.

Una de las Apple Store más espectaculares es la situada en la Quinta Avenida de Nueva York. Estrenada en mayo de 2006, la tienda se ha convertida en uno de los núcleos de la zona comercial más importante de la ciudad. Su arquitectura singular la ha convertido en un monumento más a visitar.

El esqueleto de la tienda es un cubo de cristal con el logo de Apple en su interior. El diseño corresponde al propio Jobs, la arquitectura estuvo a cargo de Bohlin Cywinski Jackson y la ingeniería estructural fue tarea de Eckersly O’Callahan. El corazón de la tienda está bajo tierra por lo que hay que bajar las famosas escaleras de cristal patentadas por Jobs en 2002. Nos encontramos con más de 3000 metros cuadrados divididos en dos zonas: venta de productor y la sala de barra, dónde se atienden las dudas de los clientes.

La Apple Store abre las 24 horas los 365 días del año ofreciendo un servicio envidiable a todos sus clientes. Además, no olvida colaborar en el ambiente nocturno de la ciudad que nunca duerme y los viernes por la noche ofrece música en directo con alguno de los mejores DJ’s de la ciudad totalmente gratis.

Ya forma parte del paisaje de la Quinta Avenida y es el quinto lugar más fotografiado de la ciudad según un estudio de Flickr. Todas las Apple Store ofrecen el mismo diseño interior pero, sea como sea,se han convertido en puntos de interés como la tienda del Louvre o la de Hong Kong.

Fuente | Apple