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Hoy visitamos la desembocadura del río Miño, frontera natural entre España y Portugal y cuya desembocadura alcanza los 2.000 metros de anchura. ¿Te vienes?

Seguro que ya has visitado algún lugar de Galicia. Santiago, las Rías Baixas… Sin embargo, hay un lugar que suele pasar desapercibido y es uno de los rincones más bonitos del norte: la desembocadura del río Miño. Hoy os presentamos algunos lugares de interés de sus alrededores y algunos consejos que pueden servir de utilidad. ¡Comenzamos el viaje!

Consejos para visitar la desembocadura del río Miño

desembocadura del río Miño
Fuente: Wikipedia Lansbricae

Debes saber que la desembocadura del Miño es un Espacio Protegido. Las 4.000 hectáreas sobre las que se extiende el estuario están consideradas como uno de los humedales más importantes de la península. Por eso, te recomendamos ser cauto y no contaminar (con basura, por ejemplo) la zona que vas a visitar. El estuario del río Miño se extiende a lo largo de 14 kilómetros, para alcanzar 2.000 metros de ancho en su desembocadura.

Entre los lugares de interés para visitar están:

Santa tecla

desembocadura del río Miño
Fuente: Flickr Guillén Pérez

En A Guarda, es obligado subir al monte de Santa Tecla (Santa Tegra). Habitado desde hace miles de años, guarda los restos de un castro celta, petroglifos y la ermita de Santa Tecla. Desde allí obtendrás unas vistas impresionantes (la prueba está en la fotografía). En la cima, situada a 341 metros, encontramos los picos de San Francisco y O Facho, miradores naturales desde donde verás la localidad, la desembocadura del río Miño, el valle del Rosal y el vecino Portugal.

En este privilegiado lugar se ubica también la ermita dedicada a Santa Tecla, importante por la antigüedad del culto que en ella se celebra. Es uno de los mejores lugares para ver la desembocadura. Desde allí encontrarás a un lado Galicia y al otro Portugal. 

La frontera

Los saltos de frontera, cruzando el río, son por sí mismas uno de los atractivos de la zona. Desde A Guarda es sencillo coger un ferry para ir Valenca do Miño. Desde allí podrás disfrutar del enclave desde el lado luso. Una vez en se puede volver a Galicia, para visitar Tomiño y Tui. Así, se puede combinar el disfrute de la exuberante riqueza natural de la zona, con el interés histórico de muchos de sus rincones.

desembocadura del río Miño
Fuente: Wikipedia Iago Pillado

Iglesias y castros

O Baixo Miño alberga un variado catálogo arquitectónico de todas las épocas. En el ya mencionado Monte de Santa Tecla existe uno de los castros más valiosos de Galicia. Aunque el poblado tiene una antigüedad de más de 2.000 años, esta zona podría estar poblada desde hace unos 8.000 años. Hablando ya de épocas más recientes, prácticamente cada pueblo de O Baixo Miño cuenta con una iglesia de interés, en su mayoría románicas. Tui es en sí misma un joya cultural, repleta de obras excepcionales entre las que destaca la catedral de Santa María. Se trata de un precioso templo construido en 1120, de estilo románico en sus orígenes y luego de estilo gótico primitivo. Destacan su pórtico, el coro, el claustro, su órgano y sus capillas (Mayor, San Telmo y del Sacramento).

Playas fluviales del Miño

Muchos aseguran que los últimos 14 kilómetros de la desembocadura son los más auténticos y los que merecen una visita obligada. En ellos se forman las famosas playas fluviales. Un arenal de arena fina que cambia de grado de salinidad según sea la marea. Si la marea está baja, el agua es más dulce. Si la marea crece, el atlántico se adentra y hace que aumente la salinidad y disminuya la temperatura del agua. ¿Resultado? unas playas ‘mágicas’ cuya temperatura o salinidad es casi imposible de prevenir. Nadie sabrá si será más río o más mar el que te encuentres durante tu visita.

¿Has estado en la desembocadura del río Miño? ¿Qué lugar crees que es mejor para observar las vistas? ¡Cuéntanos y comparte tu experiencia con otros viajeros de vivir en el mundo! Y para terminar con un buen sabor de boca aquí os dejamos los mejores destinos para degustar percebes gallegos. ¡Bon appetit!

 

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