Cueva PostjuanaHoy nos desplazamos a Postojna , un municipio situado al suroeste de Eslovenia, en plena meseta del Carso. Su enclave, siendo ciudad de paso en el antiguo Imperio Austrohúngaro, en el camino desde Viena a Trieste (única salida al mar) dotan a la misma de una importancia y esplendor en el pasado.

Mención especial merece el famoso y espectacular Castillo de Predjama, el cual se encuentra en una colina, construido en la boca de una cueva. Fue morada y refugio del barón barón Erazem, una suerte de Robin Hood de los Balcanes del siglo XIII. Pero hoy nos centraremos en la que probablemente sea la cueva turística más importante del mundo, la Cueva de Postojna. Se trata de una suerte de túneles y galerías, de unos veinte kilómetros, horadados en el subsuelo de la zona. Adentrarte en ella, tras la visita obligada al museo que cuenta la historia y formación de la misma, te lleva a un mundo onírico, en el que la naturaleza, a lo largo de miles de años, ha ido creando unas columnas, formadas por la unión de estalactitas y estalagmitas. Éstas se retuercen hasta el techo de las grandiosas galerías. Un pequeño ferrocarril turístico, adentra a los viajeros en un espectacular recorrido por su interior hasta lo más profundo. Una vez allí, se puede hacer una pequeña ruta a pie por algunas de estas galerías y ver al más importante habitante de esta cueva, el ‘Olm’ (también conocido como ‘Human fish’, por el color de su piel, similar a la de los humanos) Las leyendas de la zona hablan de él como la cría del dragón.

Postojna ha sabido aunar naturaleza con turismo y desde mediados del siglo pasado, la cueva cuenta con una instalación eléctrica que ilumina de manera magistral sus enclaves. A la salida, no me cabe la menor duda, tendréis la sensación de haber vivido una experiencia única.

 

Imagen: reallifeexpatwif