Uno de los sitios que no podemos dejar de visitar, siempre y cuando nos encontremos en Belgrado, es indudablemente la Fortaleza de Kalemegdan, uno de los espacios urbanos más importantes de la la capital serbia, que se encuentra ubicado en el territorio que corresponde a la municipalidad de Stari Grad, y que consta básicamente de un edificio de más de cien metros de altura, muy cercano al río Sava, afluente del Danubio.

Este espacio, que también funciona como un parque urbano, se ha convertido con el correr del tiempo en uno de los miradores naturales más bellos de Belgrado, dado que nos permite obtener espectaculares vistas de los barrios cercanos de Dorćol, Stari Grad y Kosančićev Venac, lo que permite a los visitantes tener los primeros indicios de los sitios a recorrer durante su estadía.

Kalemegdan, como se le suele acortar su nombre por los residentes locales y las empresas de turismo, permite conocer más acerca de la parte más antigua de la zona urbana de Belgrado, al punto de que las viviendas más viejas de la zona, son todas aquellas que se encuentran rodeando a Fortaleza, lo que evidencia la importancia, como defensa, que tuvo este lugar hace siglos.

En cuanto a la historia del lugar, los primeros indicios históricos explican que la Fortaleza fue construida por el emperador bizantino Justiniano, quien tomó los restos de algunas construcciones anteriores, cerca del año 535. Sin embargo, en los siglos siguientes, Kalemegdan volvió a ser destruida, y diferentes líderes políticos y sociales se encargaron de ir remodelándola.

Finalmente, es interesante saber que el nombre Kalemegdan deriva de dos palabras turcas, unidas. Quiere decir “fortaleza del campo de batalla”, lo cual proviene de kale (fortaleza) y meydan (campo de batalla). En la actualidad, el lugar presenta una buena condición de conservación, lo que hace que sea uno de los sitios más visitados a nivel nacional.