Andorra cuenta con una enorme cantidad de sitios turísticos interesantes, y muchos de ellos encuentran su propio correlato en la cultura y las historias locales. Tal es el caso, por ejemplo, de la Iglesia románica de Sant Joan de Caselles, una de las más importantes a nivel nacional, y que fuera construida sobre la finalización del siglo XII, manteniéndose en un perfecto estado de conservación, como puede verse.

De hecho, es tal la popularidad que este sitio ha ganado como parte del circuito de arquitectura románico de todo el planeta, que muchos consideran que se trata de uno de los monumentos pertenecientes a este estilo que más gente conoce alrededor del globo terráqueo, muchos de los cuales han tenido la suerte de poder visitarlo, en su emplazamiento sobre la ahora carretera nacional de Canillo, que pone rumbo a Francia.

En cuanto a la historia de este recinto, se debe mencionar en primer término que la misma es bastante difusa en sus primeros tiempos de vida, sobre todo en la época medieval, teniéndose sólo la certeza de la época en la que fue levantada, ya que se han encontrado documentos del año 1162 en los que ya se hace referencia a la Iglesia, aunque luego por mucho tiempo ya no hay registros de la misma.

Si pensamos en la arquitectura de este sitio, en tanto, podemos ver que la Iglesia de Caselles destaca en primer término por tener una sola nave, la cual es más alta de lo normal, rectangular, y más bien simple en sus formas, además de contener un ábside semicircular, la mayoría de los cuales están formados en superficie cubiertas de madera, que fuera restaurada con el correr del tiempo en varias ocasiones.

Ya si nos paramos de frente a la Iglesia, podemos ver los dos pórticos que tiene la misma, aunque en realidad sólo uno de ellos, el norte, es original a la construcción. En tanto, otros elementos históricos como la sagrega que rodeaba el recinto, se fueron perdiendo con el avance de la carretera antes mencionada, que permite el encuentro entre Andorra y Francia.