Entre todos los elementos turísticos interesantes que podemos llegar a encontrarnos en Marruecos, uno de los más destacados indudablemente es laarquitectura local, denominada “Dar” por lo especialistas en la materia, y que en esta tierra suele darle forma a la mayoría de los hogares que se encuentran formando las medinas, o también los que se hallan en las zonas urbanas de la ciudad, por lo que muchas casas se asemejan entre sí.

De este modo, y como la mayoría de los habitantes han adaptado la construcción de sus horas a la cultura “Dar al-Islam”, es común que todas las casas coincidan en elementos comunes, como por ejemplo exteriores que apenas si cuentan con ventanas, aunque en algunos casos se utilizan pequeñas aberturas casi a la altura del techo; o paredes más altas y gruesas de lo normal, que sirven para asegurar a sus habitantes.

Sin embargo, y más allá de las interpretaciones que podemos dar de todos estos elementos que las culturas árabes conciben para el desarrollo de sus viviendas, la regla general indica que el exterior del hogar es el trabajo, mientras que el interior de la casa es “el refugio”, de forma tal que por ello se busca darle esa onda de “búnker” a los hogares.

Además, la mayoría de las casas “Dar”, se encuentran rodeadas por patios pequeños al aire libre, bordeados por paredes altas y gruesas a su vez, los cuales tienen una clara intención, relacionada con la necesidad espiritual de evitar que la luz directa llegue a los hogares, deteniendo entonces el calor antes de que alcance las casas.

A su vez, en el interior de las mismas, las habitaciones pueden llegar a encontrarse subdivididas en dos, tres o cuatro puertas cada una, y no se produce un desequilibrio, porque la mayoría de ellas son más largas que anchas. Sin embargo, por cuestiones arquitectónicas y regionales, ha sido imposible hasta ahora la construcción de habitaciones con más de trece pies de longitud.