Los que hemos viajado a través del mundo, sabemos la importancia, y la magia que produce el agua. El agua es lo que necesitamos para sobrevivir y es tan importante, que es lo que determina incluso, cuánto vamos a vivir.

Los viajeros, y incluso los que no lo son tanto, saben que el agua es lo más hermoso que existe cuando se mueve. Históricamente, incluso se han perdido batallas y guerras, debido a la escasez de agua.

Cuando hacemos deportes, el agua es también vital para mantenernos en pie. Además, observar arroyos, riachuelos y ríos es un privilegio que pocos pueden contar.

El agua es tan importante para la vida, que incluso se ha pensado en cómo hacer para desalinizarla, filtrarla y conservarla, a fin de cuidar el medio ambiente, y la preservación de la humanidad.

Pocos son los viajeros que se preocupan por cuidar el agua, cada vez que van de viaje. En los hoteles, es cuestión de ser más conscientes con el tiempo de la ducha, por ejemplo. No hay que ser tan exagerados tampoco, y si consiguiéramos que todos los viajeros, hicieran pequeños esfuerzos para cuidar el agua, quizás lograríamos maravillas

El agua es capaz de transformar un paisaje completamente. Cada vez que toca atravesar un lago, por ejemplo, pienso en la vida marina que debe existir bajo esa aparente tranquilidad que nos muestra el agua. Cada vez que vemos la nieve en la cumbre de los Andes, podemos experimentar cosas que sólo un paisaje blanco inspira.

Cada vez que sale el sol, el agua puede mostrarnos lo maravillosa que puede llegar a ser, con ese brillo y esplendor típico, que la hace verse como una estela de luz, en medio del cielo.

Foto: (Matthew K.) flickr