La región de Apadana es una de las que causa mayor conmoción en todas las personas que visitan Irán, ya sea por fines turísticos como empresariales, ya que se trata de una increíble sala hipóstila, como se denomina a aquellas en las que se realizaban audiciones en los antiguos palacios persas, en presencia de los reyes, y que de hecho, contemplan a las tres grandes apadanas locales, de las más importantes del mundo entero.

De hecho, justamente en un paseo por la zona podemos visitar estas tres apadanas, denominadas de Pasargadas, Susa y Persépolis, siendo la más destacada de todas ellas la primera, por ser obra de Ciro el Grande, aunque a nivel internacional la última puede ser un poco más conocida, siendo en su caso, un diseño original de Darío el Grandepero.

De todos modos, este tipo de arquitectura, que tuvo una fuerte influencia de las principales y primeras obras griegas, algo que se puede constatar mediante la identificación de los recintos, ocupa en Irán y en esta región en particular, un espacio cercano a los 112.000 metros cuadrados, que se ve circundado además por columnas que en algunos de los casos llegan hasta los 20 metros de altura.

Además, aunque el estado de conservación de los últimos siglos de las apadanas es casi perfecto, las mismas se vieron fuertemente afectadas por los ataques producidos por el ejército de Alejandro Magno, que dejó en pie sólo una columna de las cientas que habían en el lugar, aunque luego algunas fueron reconstruidas por cuestiones de seguridad.

Las esculturas también son importantes en la zona, y en la mayoría de los casos hacen referencia directamente a los denominados “delegados de las 23 naciones”, que se encuentran retratados en varios materiales, y han permitido a los historiadores conocer un poco más acerca de la vida de los habitantes locales por entonces.