Turismo religioso y cultural en la ciudad de Asís

Cuando mencionamos a la pequeña ciudad italiana de Asís, inmediatamente se nos viene a la mente la imagen de San Francisco de Asís, el famosos santo amante de los animales, que lleva el nombre de esta ciudad por haber sido su lugar de nacimiento, y la cual está repleta de lugares y edificios que recuerdan la vida y obra del fundador de la Orden de los Franciscanos, que precisamente constituyen la causa de que Asís sea uno de los centros de peregrinación más importantes de Italia y de todo el mundo católico.

Pero además de todo lo que atañe a San Francisco, Asís posee una gran riqueza cultural y arquitectónica que es digna de visitarse, y que reúne un gran número de estilos artísticos acumulados tras más de 3000 años de civilización en la zona. De esta forma, puede apreciarse desde las magnificas ruinas romanas del Monte Subasio, en el cual pueden apreciarse desde restos de las antiguas murallas, el anfiteatro, el foro romano, y hasta el templo de Minerva en el que actualmente se ubica la iglesia de Santa Maria.

También el castillo de la Rocca Maggiore es una destacada obra de la arquitectura medieval que muchos turistas visitan, así como Santa Maria de los Ángeles, una basílica del siglo XVI con una destacada decoración interior, o inclusive los palacios de Giacobetti y Bernabei.

Pero sin duda que uno de los lugares más visitados de Asís es La Porciúncula, un pequeña iglesia alrededor de la cual se levantara posteriormente la basílica de Santa Maria de los Ángeles, y desde la que San Francisco de Asís organizara su orden, y viviera hasta la fecha de su muerte.

Mientras que la Basílica de San Francisco constituye el principal punto de peregrinación, aglomerando varios puntos sacros dentro del complejo, y constituyendo la sede la de la Orden de los Franciscanos, que además de poseer un enorme valor histórico, también constituye un verdadero deleite para la vista, pues sus hermosas formas con reminiscencias románicas datadas del año 1253, y los espectaculares frescos pintados por el Giotto, sin dudas que constituyen una fuerte razón para visitar la ciudad de Asís.