- patrocinador -

Cómo se denominan, los nombres de los mercados son una indicación del tipo de cosas y de precios que encontrarás. El término “marché aux puces” (mercado de pulgas) indica productos locales, y es probable que encuentres verdaderas gangas. “Brocante” siempre es señal de piezas de colección, y el elevado término “antiquités” corresponde a las antigüedades, y significa que se trata de un evento de alto nivel. Sin embargo, en estos mercados el ambiente fluye más de lo que sugieren las etiquetas. Diseñadores de interiores de todo el mundo frecuentan el Pruces de Saint Ouen, un conjunto de 15 mercados en París.

También existen los mercados temporales, adicionalmente a los mercados regulares de Francia, hay eventos excepcionales como los “braderie” (venta de rebajas) o los “troc-broc” (intercambio de piezas de colección). Los mercados locales, poseen un gran encanto,  sobretodo los mercados de manualidades. Encontrarás especialidades regionales como cerámica de Savoyard, mantelería de Pays Basque y colchas de Provenza.

El relacionamiento con las personas del mercado es importante, saluda al llegar a cada puesto, mira a los ojos y utiliza títulos como monsieur y madame. Sé respetuoso y nunca brusco: si tu francés es nulo, aprende a decir que no hablas el idioma, y pregunta si pueden comunicarse en inglés o español antes de soltarte a preguntar.

 Cómo te conviene regatear un precios: todos los vendedores, invariablemente, “suben un poco el precio para regatear, pues es lo que espera del comprador”. No es descortés hacerlo, pero sí hay que llevarlo a cabo con fineza y quizás un toque teatral. Casi no encontrarás resistencia para que te hagan una rebaja del 10 o del  15 por ciento, pero si pides un des- cuento por más del 30 por ciento, el vendedor se ofenderá.

- patrocinador -