Las Montañas Azules de Australia forman parte de uno de los escenarios naturales más bellos del país. Se encuentran en la región montañosa homónima en Nueva Gales del Sur, cerca del área metropolitana de Sidney. El punto más alto es el Monte Werong que alcanza 1215 metros, y además hay una garganta que puede alcanzar hasta 760 metros de profundidad.

Gran parte del recorrido montañoso de las Montañas Azules forma parte del Patrimonio Histórico de la Gran Área de las Montañas Azules, y en el área están las localidades de Ciudad de Montañas Azules, Ciudad de Hawkesbury, Ciudad de Lightow y Oberon.

Fuente:  Pixabay
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La historia de las Montañas Azules

La región estuvo habitada originalmente por tribus locales. Uno de los lugares que da cuenta de esta primera población es la Cueva de las Manos Rojas, cerca de Glenbrook. Hoy es una de las visitas arqueológicas más reconocidas de la región, así como un lugar mágico con una gran carga de identidad ancestral.

El escenario de las Montañas Azules suele estar repleto, en la zona superior, de bosques de eucaliptos. Las gargantas tienen bosques templados húmedos y ofrecen algunas de las imágenes más bellas cuando llega la puesta del sol y la luz se refleja en las cuevas erosionadas por miles de años de acción del viento.

En el año 2000 las Montañas Azules fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad. El área completa que ha sido designada por la UNESCO incluye los parques nacionales de Montañas Azules, Wollemi, Jardines de Piedra, Kanagra-Boyd, Nattai, Yengo y Lagos Thirlmere.

La belleza natural y la importancia para la región que hoy forma parte de Australia obliga a conservar estos restos y legarlos a generaciones futuras con su belleza y entorno lo menos modificado posible por la acción del hombre. Existen diferentes tipos de árboles específicos de la zona y toda clase de animales que han hecho de este escenario natural su hogar.