Algo alejada de las luces y la noche de Córdoba Capital y de Carlos Paz, la localidad cordobesa de Nono es una de las más hermosas que podemos encontrarnos entre las sierras que recorren el centro de la geografía argentina, ubicada la misma a casi mil metros por sobre el nivel del mar, y al final de uno de los caminos más espectaculares de Sudamérica, como lo es el de las Altas Cumbres, con la particularidad de tener apenas tres mil habitantes fijos.

Una de las claves para entender la belleza Nono, junto con la de buena parte de las localidades que se encuentran rodéandola, aunque en sus casos no son tan tranquilas, es que se trata de un sitio del cual se puede disfrutar tanto en verano como en invierno, e incluso en las estaciones intermedias, considerando que sus paisajes son majestuosos, y el clima es templado en cualquier época del año.

Qué ver en Nono

Entre los principales atractivos turísticos que podemos mencionar como muy recomendables a la hora de llegar a Nono, se encuentran algunos como por ejemplo el Laberinto de Nono, además de las Sierras Grandes de los Comechingones y las Sierras de Achala, donde se pueden practicar diferentes deportes, la mayoría de ellos relacionados con la naturaleza.

Para los amantes del agua y los balnearios, en tanto, no se pueden dejar de recomendar algunos como por ejemplo el Balneario Los Remansos, o el Paso de las Tropas, además de algunas bajadas de ríos, como en el caso del Río Chico de Nono, o también del río Los Sauces. Para los amantes de la cultura, en tanto, imperdible es el Museo Polifacético Rocsen, uno de los más espectaculares de Sudamérica.

Para finalizar, y como sucede en muchas de las pequeñas localidades turísticas de Córdoba, podemos llegar a visitar las muchas casas de té locales, en las cuales además de esta bebida bien tradicional en todo el mundo, uno puede acceder a preparaciones gastronómicas más definidas de la zona, como vinos o fiambres, de increíble sabor.