Entre todos los sitios turísticos que Kenia plantea para las personas que lo visitan, uno de los más interesantes es, indudablemente, el Parque Nacional de Nairobi, que se encuentra a unos pocos kilómetros de la capital del país, con una superficie superior a los 115 kilómetros cuadrados, siendo uno de los pocos sitios naturales tan bien protegidos a nivel local.

De hecho, el parque es conocido fuera de las fronteras keniatas por ser un área reservada para evitar la caza y protegida dentro de los límites de una ciudad principal, con la posibilidad de permitir a las personas que allí se acercan, el observar especies como por ejemplo leones, guepardos y rinocerontes, además de 400 especies de aves, al menos si tenemos en cuenta las que han sido debidamente documentadas.

Además, teniendo en cuenta que en el último siglo, la cantidad de colonos y viajeros que pasaron por Nairobi satisfaciéndose mediante la cacería ilimitada, no es demasiado difícil saber por qué se produjo la creación de un Parque Nacional en las áreas cercanas a la capital, aunque el proyecto original se le adjudica siempre a Mervyn Cowie, un antiguo cazador que con el correr del tiempo se volvió conservacionista.

En cuanto a la vegetación local, hay que destacar que la misma tiende a parecerse mucho a lo que podemos esperar en un sitio de clima tropical, de la misma forma que existen llanuras de pastos descubiertos y arbustos de acacia dispersos, mientras que un río fluye permanentemente hidratando a los animales que cruzan su interior.

Finalmente, no se puede dejar de destacar que el parque sirve a muchos residentes y ciudadanos que viven en la localidad, siendo que muchas de ellos se acercan para ver a la gran atracción local, las jirafas, que pueden encontrarse en muy variadas edades, especies y tamaños, todas ellas realmente bien cuidadas.