Aunque Etiopía no se encuentra dentro del recorrido turístico tradicional que podemos mantener en el continente africano, este país no deja de asombrar a las personas que lo visitan con la enorme cantidad de sitios naturales que pone a su disposición, muchos de ellos en forma de Parques Nacionales, y entre los que destaca especialmente el de Simen, del cual hablaremos a continuación.

En este sentido, se debe decir que este sitio adquiere su nombre de encontrarse situado en las mismas montaña de Simen, parte del macizo Etíope, en la zona de Semien Gondar, dentro de la región de Amhara; y que destaca a nivel nacional por mantener dentro de su territorio el pico Ras Dashen, el más alto de Etiopía y el cuarto de África, siendo sólo uno de los tantos sitios a visitar en sus más de 16.000 hectáreas.

Creado por el Gobierno de Etiopía en el año 1969 para preservar las especies que allí se encuentran, se trata de un parque ubicado en una región más bien árida, con poco menos de 600 milímetros anuales de lluvia, lo que a ciencia cierta dificulta bastante el mantener las especies locales, tanto de animales como de plantas.

En cuanto a estas últimas, sin embargo, no podemos dejar de señalar que se encuentran divididas en tres tipos. El primero de ellos es el que abarca una altitud inferior a los 3300 metros de altura, y que comprende la vegetación original de cedros y mañíos, aunque en algunas zonas ha sido sustituida por cultivos agrícolas. Luego tenemos el nivel intermedio, hasta 4000 metros, en el que sólo se conservan pequeñas porciones de bosquetes originales de brezo y salvia; mientras que los niveles superiores se ven predominados por praderas semialpinas.

En cuanto a la conservación del lugar hay que señalar, actualmente, que si bien se trató de uno de los primeros lugares en ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1978, ya hace unos 15 años, esta misma organización decidió declararlo como parte de la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro, considerando que más del 80% de su territorio se ve amenazado.