• Bora Bora: uno de los paraísos naturales más importantes del mundo, situado al noroeste de Tahití, y perteneciente a la Polinesia francesa. Se recomienda visitar siempre la isla central, además del arrecife y algunos de los islotes que lo rodean, además de la famosa “laguna interior”. Para el alojamiento, nada mejor que los clásicos “bungalows”, siendo el sitio turístico con más construcciones de este tipo en el mundo entero.
  • El bosque de bambú de Sagano Arashima: uno de los sitios más bellos que podemos disfrutar en el territorio japonés. Denominado por muchos como “bosque encantado”, fue el sitio utilizado por la corte imperial para realizar sus tradicionales paseos cuando Kyoto era la capital del país. La mejor época del año para visitarlo es septiembre u octubre, cuando se realiza la Fiesta de la Luna, o “Otsukimi”.
  • Mikonos: uno de los tantos sitios que hacen a Grecia el destino ideal para las personas amantes de la naturaleza. Formando parte del archipiélago del las Islas Cícladas, ubicadas en el mar Egeo. Algunos de sus elementos principales son sus construcciones, casas cúbicas pintadas de blanco, mientras que se hacen imperdibles los recorridos por la “pequeña Venecia”, el barrio Kastro, los molinos de viento y la casa de Lena.
  • Puerto Princesa: declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1999, destaca especialmente el Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa, en la isla de Palawan, Filipinas. Este río es totalmente navegable, y en sus ocho kilómetros de largo podemos encontrarnos con piedras calizas, estalagmitas y estalactitas.
  • Petra: escenario de películas como Indiana Jones, Mortal Kombat y La Momia, esta ciudad jornada es una de las mejor conservadas en el mundo entero, ubicada en el valle Edon, que extiende desde el Mar Muerto hasta el Golfo de Aqaba. Sin embargo, tan atractiva como la visita el lugar, es el camino que nos lleva hacia él, atravesando un estrecho pasaje llamado Siq.