En el valle de Sandia, en el sudoeste peruano, se esconde el grano de café más premiado del mundo y la vida de un agricultor que cambió para siempre.

Con sólo tres hectáreas de cultivo en la región de Puno, Wilson Sucaticona ha alcanzado la fama y el reconocimiento de los paladares más exquisitos. Para ello, su producto recorrió un largo trayecto a pie, en carretera y por los aires andinos hasta arribar finalmente a California, donde se realizó la XXI Feria Internacional de Cafés Especiales SCAA, uno de los certámenes más prestigiosos del rubro.

El café de Wilson logró imponerse sobre 139 muestras de 25 países y obtuvo el título de Mejor Café Especial del Mundo por su buena acidez, cuerpo y aroma floral.

La receta del mejor café del mundo forma parte de un legado familiar, adquirido de generación en generación. Este modesto cafetero de 35 años explica que su éxito radica en el manejo selectivo del grano. Luego de un crecimiento de cinco años, se seleccionan solamente los granos maduros, que luego serán despulpados, fermentados y lavados cuidadosamente. Se realiza una última selección de granos para el proceso de secado en tarimas. Finalmente, el café se almacena en yute para su conservación.

CONSEJO: degustar este café gourmet en Arábica Espresso Bar, una cafetería limeña en el distrito de Miraflores.