La crisis de la monea rusa ha obligado a millones de rusos a replantearse sus vacaciones. Crisis económica y un rublo por el suelo son los dos principales problemas que aquejan a la sociedad rusa. Muchos se han visto obligados a reducir sus gastos y cambiar los planes que tenían para viajar al extranjero.

Así como en 2014 los turistas rusos invadieron destinos turísticos de renombre como el Mar Mediterráneo, en los últimos meses la presencia se ha reducido hasta casi desaparecer por completo. España fue uno de los destinos más elegidos, principalmente la región de Catalunya, pero eso es cosa del pasado.

Fuente:  Pixabay
Fuente: Pixabay

El turismo ruso en descenso

Al principio el descenso del turismo ruso se fue dando de forma paulatina, pero ahora ha sido brusco y casi definitivo. En verano empezó a generar resquemor entre los operadores turísticos y ahora en otoño hay alarma en el sector.

Las fuentes consultadas indican que el turismo ruso viene menos y gasta poco. En octubre la llegada de rusos a España cayó un 23%, pero en los sectores del turismo de lujo y la hotelería 5 estrellas las cifras son aún mayores, cercanas al 50% o 60%.

En Barcelona es donde menos se ha notado la caída, aunque también hubo una disminución de presencia del 11%. Los rusos son los extranjeros que más compras realizan con Tax Free, cerca de un 33% de las compras en Barcelona de esta modalidad. Aún así son el único emisor internacional que está cayendo y la crisis del rublo empieza a sentirse.

El turismo ruso se ha caracterizado en los años de bonanza por comprar artículos de lujo, pero parece que eso está cambiando y tardarán algunos años en recomponerse luego de la crisis que llevó a su moneda a una depreciación importante y que hoy amenaza las vacaciones de millones.