Candelaria es un sitio muy visitado por aquellos que tienen una clara devoción por su virgen, pero la localidad canaria cuenta con muchas más alternativas que la hacen un sitio que vale la pena conocer. Además de su gran belleza cuenta con una ancestral historia muy interesante.

Su nombre es vinculado inmediatamente con la peregrinación, recordemos que esta pequeña y pintoresca ciudad es visitada cada año por más de dos millones de personas.

Uno de los lugares más visitados es la Basílica de La Candelaria, un sitio en donde se alberga a la virgen, el lugar le da nombre al pueblo y es la patrona de todo el archipiélago. La fiesta en su honor se celebra dos veces al año, el 2 de febrero y el 15 de agosto. Si bien ambas peregrinaciones atraen una gran cantidad de público, la de verano es mucho más convocante.

Visita Candelaria

Independientemente de si una persona es o no creyente la peregrinación cuenta con un gran valor cultural e histórico que vale la pena conocer.

Es normal ver durante la noche del 14 de agosto a miles de personas que recorren los 20 kilómetros que separan el santuario de la capital o de La Laguna por el Camino Viejo, uno de los más antiguos del lugar y con un alto valor patrimonial.

Otra buena alternativa es disfrutar del puerto pesquero, los barrancos del litoral, las cuevas, las playas de arena negra (como la de Punta Larga).

Si visitas Candelaria debes recorrer el valle de Guimar, con sus rutas que invitan a ser recorridas a pie, por sus excelentes condiciones y por estar muy bien señalizadas. Detente a ver la flora autóctona predominante. Entre los senderos encontramos a los del Paraje de La Mesa o del Lomo El Centeno.

Durante el siglo XIX Candelaria ha sido una sitio en donde se creaban importantes piezas de barro cocino y artesanías. Puedes conocer muchos de los trabajos en el Centro Alfarero Casa Las Miquelas que se encuentra en el barrio de Santa Ana, dentro del caso histórico.

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