Visita el estadio Nacional de Pekín

Las Olimpiadas son uno de los más grandes eventos a nivel mundial, y su organización siempre requiere de un gran desarrollo estructural por parte de su país anfitrión, que luego de acontecido el evento, terminan integrando la urbanización de las ciudades.

En el caso de China, las olimpiadas que allí se celebraron en el año 2008, entre otros cambios, como el aeropuerto y diversos hoteles, dejaron una marca indeleble en su famosa capital, aportando un nuevo atractivo a la ya numerosa oferta turística de Pekín: el “Nido de pájaro”.

Aunque esta denominación suene curiosa, es así como efectivamente se le conoce al Estadio Nacional de Pekín, una enrome mole arquitectónica que, debido a su curioso diseño integrado por bandas de hierro macizo, dan la impresión de constituir un nido, por lo que no es ninguna sorpresa que ya todo el mundo lo conozca así, y no por su nombre oficial de Estadio Olímpico.

Visita el estadio Nacional de Pekín

Y realmente se trata de un sitio digno de visitarse, especialmente de noche para admirar su increíble exterior iluminado con luces de todos colores, o explorar su interior en una excursión diurna.

Sus dimensiones probablemente sorprenderán a cualquiera, pues, con sus más de 90.000 asientos para el publico, este estadio se extiende por una superficie de más de250.000 metroscuadrados, poseyendo una estructura puramente de hierro de 42.000 toneladas, y contando con los mayores avances técnicos en cuanto a arquitectura se refiere, lo cual puede comprobarse mediante una novedosa estructura de su techo, que permite recolectar agua de lluvia para ser reutilizada en el funcionamiento del estadio, teniendo una capacidad de recolección de 60.000 toneladas de agua por año.

Y además de todo esto, el Estadio Nacional de Pekín se encuentra emplazado en un entorno urbanístico único, rodeado de parques y reflejando su imagen en el agua que realmente forman un paisaje digno de admirarse en la capital de China.