Indudablemente, uno de los principales yacimientos arqueológicos que la cultura maya pone a disposición de los turistas y la ciencia en la actualidad, es el de Xunantunich, que se encuentra localizado a 130 kilómetros al oeste de la ciudad de Belice, en el Distrito de Cayo, y muy cerca de la rivera del río Mopán, que atraviesa el país a lo ancho, significando su nombre “Mujer de Piedra”.

Concretamente, esta traducción de Xunantunich tiene que ver con la aparición de un fantasma que según muchos de los antiguo residentes de la zona, todos ellos beliceños, habitaba allí en el pasado, que viste completamente de negro, y que en lugar de tener ojos, puede observarse el fuego prendido en sus cuencas, con la costumbre de aparecer normalmente ante una de las principales construcciones locales, el Castillo de Xunantunich.

En cuanto a la historia de Xunantunich, tenemos que decir que la mayor parte de sus construcciones, terminadas o no, fueron desarrolladas entre los siglos III y X de la era moderna, de modo que son un claro signo de la arquitectura de la época, aunque muchos de los elementos se detengan como consecuencia de un terremoto desarrollado probablemente alrededor del 900, pero sobre el que no se tiene más datos que el abandono del lugar.

Luego, también es reseñable la existencia allí de la denominada área nuclear de Xunantunich, la que ocupa cerca de 2 kilómetros cuadrados de superficie, y que contempla entre sus elementos distintivos un conjunto de seis plazas rodeadas por más de veinticinco templos y palacios. Una construcción emblemática de la zona arqueológica es El Castillo, que es la segunda edificación precolombina más alta de Belice, tras el Templo de El Caracol con una altura de 40 metros.

En el aspecto arqueológico, para finalizar, debemos decir que la primera exploración moderna en Xunantunich fue conducida por el explorador Thomas Gann, entre 1894 y 1895, al mismo tiempos que otros innumerables proyectos de investigación han sido realizados en el sitio desde 1930 hasta la década de 1990, cuando se detuvieron, aunque en la actualidad están experimentando una especie de nuevo auge, con importantes descubrimientos.