Siendo Compostela una de las ciudades más importantes que han pasado por mi vida, me dispongo a hacer un recorrido completo por todo el camino. Sus etapas con todo su arte, su historia y todos los consejos que os pueda ofrecer para que vuestra peregrinación sea un viaje no solo por el camino… sino por vuestro crecimiento personal.

Cuenta la leyenda, que Teodomiro el obispo de Iria Flavia vio destellos una noche en un monte cercano a la actual Compostela, de ahí el nombre. Al acercarse, encontró un sepulcro y un altar. Fue el descubrimiento del sepulcro de Santiago, muerto en Palestina y traído por sus discípulos a descansar en las tierras donde predicó la palabra de Dios.

Sean los restos de Santiago apóstol o no, a partir de ese momento, la historia de este territorio de la provincia de A Coruña, cambia de manera irreversible hasta convertirse en uno de los centros de peregrinación más importantes del mundo.

El primer Santuario, el que acogió a los primeros peregrinos, fue erigido por el rey Alfonso II el Casto y sería el centro espiritual cristiano de todo el reino Astur. Más tarde se construirían más centros religiosos en torno a esta primera basílica, como el importantísimo Monasterio de “San Paio de Antealtaes”.

En el siglo XI se comienzas las primeras obras de construcción de la catedral compostelana y el camino desde Roncesvalles está perfectamente delimitado. Es bajo el pontificado de Diego Peláez cuando se comienza este nuevo centro de adoración, con un impulso enorme por parte de Gelmirez, el primer obispo compostelano. A partir de ahí, la catedral pasa por muchas y muy diferentes etapas que veremos poco a poco hasta llegar a lo que actualmente es.

En los s. XII y XIII se escribió el Códice Calixtino; se trata de la primera guía del peregrino. De esta manera, la ciudad alcanzó su máximo esplendor. El Papa Calixto II concedió a la Iglesia Compostelana el “Jubileo Pleno de del Año Santo” y Alejandro III lo declaró perpetuo, convirtiendose Santiago de Compostela en Ciudad Santa junto a Jerusalén y Roma. El Año Santo se celebra cada vez que la festividad del Apóstol, el 25 de Julio, cae en Domingo.

Así pues, actualmente Compostela acoge a miles de peregrinos al año. Gente que caminando, o en bicicleta, o en algún otro medio, han hecho todas las etapas, adquiriendo en cada una, un sello acreditador. Al llegar a la ciudad, ganan la compostelana y contemplan satisfechos la majestuosa portada barroca del Obradoiro.

1 Comentario