Lugano es un claro ejemplo. Es la ciudad más grande de la región de vacaciones del Ticino, y se la conoce por su singular encanto de parque, flores, edificios religiosos y villas. Uno de los principales centros financieros del país, pero que en época invernal se nutre de todas las ventajas que ofrece una excelente metrópoli para descansar.
El lugar se encuentra emplazado en una bahía a la orilla del norte del Lago de Lugano. Está rodeado por un sinfín de montañas con preciosas vistas panorámicas y un clima suave que permite disfrutar de la ciudad. Su estación preferida es la primavera, pero es un destino excelente para visitar durante todo el año.
Locarno, por su parte, se halla en el extremo septentrional del Lago Maggiore, en el cantón del Ticino. Este lugar es ideal para quienes busquen pasar un invierno más bien cálido, ya que es la ciudad con el clima más suave de toda Suiza, con unas 2.300 horas de sol en todo el año.

La variedad de ofertas en ese ámbito ubican al lugar entre los preferidos. Festivales internacionales y el Grand Casino son sitios insoslayables para los visitantes, pero los renombrados museos, teatros y edificios históricos dejan en penumbras cualquier otra atracción.
Tres ciudades, tres destinos, un mismo objetivo: hacer de las vacaciones de invierno un momento ideal para disfrutar de la belleza suiza y, en esta época, pensar en comenzar 2009 mucho mejor. Para lograr todo eso, más una dosis de felicidad inigualable, no hay lugar como Suiza.
Tenemos otra selección más amplia en las mejores ciudades suizas, con Basilea, Zúrich y Lucerna. Suiza es además la puerta de entrada a la alta montaña europea: en las montañas más altas del mundo está el contexto. Y si el viaje es de museos, el Technorama aparece en museos de ciencias.
