Tranquilos. No es que vayan a trasladar a los dos monumentos y colocarlos uno junto al otro para ver cuál es el que acapara más miradas. Según indican los expertos, el Big Ben estaría imtando a la Torre de Pisa ya que desde que se construyó en 1853, el famosos reloj se ha inclinado medio metro del eje perpendicular.

Algunos turistas ya habían puesto en duda la verticalidad del monumento y los expertos les han tenido que dar la razón. Los profesores del Imperial College de Londres han hecho cálculos y han comprobado que la torre está inclinada hacia el noroeste 0’26 grados. Es decir, la parte superior está a 43’5 centímetros respecto a la perpendicular.

La causa de este hundimiento son los trabajos subterráneos que se están realizando y que provocan que el suelo ceda ante la presión. La inclinación es imperceptible para la mayoría de personas aunque Mike McCann, encargado de mantenimiento de la torre nos ha explicado como podemos verla: “Parado en el suelo absolutamente plano y con la cabeza derecha”. No es de gran ayuda, la verdad.

De todas formas, la Torre de Pisa puede respirar tranquila. Hasta dentro de 4000 años el Big Ben no conseguirá los cuatro grados de inclinación del monumento italiano.

Fuente | BBC