Sin duda que uno de los principales atractivos de Vancouver es su gran cantidad de limpios y cuidados parques. El más famoso posiblemente sea Stanley Park, considerado el pulmón verde de la ciudad al que todo el mundo acude a practicar deportes al aire libre o, simplemente a disfrutar de las vistas del impresionante skyline.

El gigantesco recinto, que por algo es uno de los más grandes parques urbanos del planeta, acoge además varios restaurantes, una muestra de totems que homenajean a las “First Nations” (como se conoce a los primeros pobladores) y un fabuloso acuario, cuyas estrellas son los miembros de una simpática familia de belugas y en el que todo está dispuesto para que sean los niños los que más disfruten con la visita.