Llegas a la Via degli Uffici del Vicario buscando sombra y de repente hay cola en la puerta, aunque sean las once de la noche. Eso ya te dice algo. Giolitti abrió en 1900, a dos pasos del Panteón, y sigue siendo parada obligada para medio Roma, turistas y vecinos por igual, aunque cada uno venga con su propia excusa para justificarlo.

Más de un siglo sirviendo gelato en el mismo local
El negocio lo montó el matrimonio Giolitti en pleno centro histórico y ha pasado de generación en generación sin cambiar de sitio ni de vocación. Con el tiempo se convirtió en proveedor de la Casa Real italiana, algo que en Roma se cuenta con la misma naturalidad con la que se habla del tráfico o del café de la mañana, y hoy sigue trabajando con recetas e ingredientes que no se han modernizado más de lo justo. El interior, todo mármol y vitrinas antiguas, tiene ese aire de salón de té de otra época que contrasta con la cola de gente en bermudas esperando fuera.
Qué pedir cuando llegue tu turno
El sistema es el de casi toda heladería italiana seria: pagas primero en caja, coges el ticket y luego pides el sabor en el mostrador. Los clásicos de pistacho y stracciatella nunca fallan, pero si es tu primera vez merece la pena probar algo con más historia, como el zabaione o alguna de las combinaciones con nata que llevan haciendo desde hace décadas. Cuenta con que un cucurucho aquí sale más caro que en cualquier heladería de barrio, es una zona muy turística y el nombre pesa, pero la calidad del producto está a la altura de lo que cobran.

Cómo llegar y cuándo ir para evitar la cola
Está tan cerca del Panteón que lo normal es combinar las dos visitas en el mismo paseo, aprovechando que ya vas a estar por la zona explorando el centro histórico. Si puedes elegir hora, ve a media mañana entre semana: al atardecer y los fines de semana la cola da la vuelta a la esquina, sobre todo en verano. En temporada alta no hay manera de evitarla del todo, pero avanza bastante rápido porque el sistema de caja y mostrador está muy rodado.
Si el plan es dedicarle un día entero al barrio, aprovecha para meterte en el Panteón, a un paseo corto de aquí, y si lo tuyo es comer bien en Roma sin turistadas, échale un ojo a nuestra guía de gastronomía italiana antes de planear el resto del viaje.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo existe Giolitti?
Desde 1900. Es una de las heladerías más antiguas de Roma y sigue en el mismo local del centro histórico, a pocos pasos del Panteón.
¿Cómo funciona el pedido?
Primero pagas en caja y te dan un ticket, después te acercas al mostrador y pides el sabor que quieras con ese ticket en la mano.
¿Es cara comparada con otras heladerías de Roma?
Sí, está por encima de la media, es una zona muy turística y un local con historia. Aun así, la calidad del gelato justifica el gasto para la mayoría de quienes la visitan.
¿Cuál es la mejor hora para ir sin hacer cola?
Media mañana entre semana. Al atardecer y los fines de semana, sobre todo en temporada alta, la cola puede dar la vuelta a la esquina.
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