Alejandría es una de las ciudades más importantes de la historia, y como tal, la cantidad de turistas que llegan cada año a Egipto para visitarla, es cada vez mayor. Bien, entre todos los elementos interesantes para los viajeros que podemos llegar a mencionar como parte de su territorio, hay uno que destaca especialmente, y no es otro que la famosa Columna de Pompeyo, hecha de granito rojo de Asuán, y la mayor del mundo si no consideramos a Roma y Constantinopla.

De hecho, aunque las personas que se acercan a su sitio de establecimiento no conozcan demasiado la historia de la Columna de Pompeyo, es muy probable que se encuentren embelesados por la imponencia de la misma, con sus más de 20 metros de altura, y su diámetro de 2,70 metros en la base, y un peso que según los especialistas supera las 280 toneladas.

Hay que destacar, en primer término con respecto a la historia de esta columna, que lleva el nombre de Pompeyo, debido a que los cruzados creyeron que señalaba el lugar donde había sido enterrado este héroe local, quien según la idea de los historiadores, fue asesinado por Ptolomeo XIII en el año 48 a. C., siendo éste ni más ni menos que el hermano de la famosa Cleopatra.

Por otro lado, también hay quienes luego de revisar la historia del lugar, sostienen que la Columna de Pompeyo es una única sobreviviente a las más de 400 que se encontraban antes allí, conformando un pórtico de la biblioteca de Alejandría, aunque hasta el momento esta teoría ha sido imposible de comprar de forma oficial.

Más cerca en el tiempo, expertos han sostenido que el fuste es en realidad el de la Columna de Serapis, que procede de las ruinas del Serapeum de Alejandría, y que la misma podría estar construida en fragmentos que han ido quedando de otros sitios históricos locales, aunque es hasta el momento una incógnita su origen.