Cataratas del Niágara

Aunque siempre hablamos de los destinos turísticos de forma positiva, es cierto también que de vez en cuando presenciamos en distintos noticieros casos de personas que no sólo deciden suicidarse, sino que lo hacen con estilo. En concreto, al respecto la Organización Mundial de la Salud sostiene que cada 40 segundos hay un suicidio en el mundo, y aunque no lo creas, muchos de ellos se producen en famosos sitios turísticos, así que vamos a repasar cuáles son los principales.

De acuerdo a las cifras oficiales, este trágico ránking lo lideran ni más ni menos que las famosas Cataratas del Niágara, que además son representantes de un tipo de suicidio muy común, el arrojarse a grandes caídas de agua. En su haber tiene más de 3.000 muertes, si pensamos que hasta 1995 se habían documentado unas 2.780, todas por lanzamientos al vacío.

Pero si las cataratas son alternativas más que viables para un suicidio, qué podemos decir también de los puentes, que ocupan buena parte de este listado. El primero ellos es bastante famoso, aunque se encuentra en Pakistán. Se llama Puente de Netty Jetty, y entre sus principales reseñas hay que decir que lleva en su haber cerca de 200 muertes fatales.

Ya si nos vamos a una ciudad turística mucho más entrañable, tenemos a la maravillosa Praga, que en su caso cuenta con el Puente de Nusle, en el cual se conocen más de 300 casos de suicidios por arrojarse al vacío. Según estudios psicológicos, se lo elige porque pasan muchísimos coches por allí, como un intento de llamar la atención.

Finalmente, viajamos a Inglaterra para el último punto de ensueño para quitarse la vida, y nos encontramos con el localmente conocido Acantilado de Beachy Head, en el condado de Sussex del Este, y que con sus más de 160 metros de altura es testigo de cómo todos los años unas 20 personas deciden quitarse la vida arrojándose desde su inmensidad.