Existen algunos tesoros de la humanidad que no reciben la publicidad que merecen, los petroglifos de Tamgaly seguro figuran entre ellos. Están divididos en piedras al alcance de la mano o a varios metros de altura. Fueron esculpidos con precisión sobre piedras negras 1500 años antes de Cristo y cubren cuatro colinas y 900 hectáreas de Kazakhastán.

Tamgaly es la antigua capital de Kazakhastán y está a unos 170 kilómetros de Almaty. Solamente hay una ruta que nos lleva hasta allí así que no hay posibilidad de perderse en este recorrido turístico que destaca de otros por su importancia histórica.

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Las majestuosas montañas de Tienshan

Con el escenario natural de las montañas de fondo, la zona de Tamgaly que vamos a visitar está compuesta por cuatro colinas con piedemontes que esconden algunos enterratorios. El escenario a primera vista no es muy agradable, la amplia estepa amarillenta invita a pensar que nunca veremos tesoros en esta zona, pero cuando prestamos atención nos damos cuenta que las piedras negras están por todas partes.

Los petroglifos fueron tallados por los primitivos kazakos en todas partes. Los mensajes están repartidos en las 900 hectáreas de las colinas. Las piedras talladas tienen diferentes tamaños. Hay animales, escenas de la vida cotidiana, mujeres cocinando, niños jugando y familias que salen a cazar.

Hay alrededor de 5000 petroglifos dispersos y fueron descubiertos por la investigadora rusa Ana Maksimova en la década de 1950. Hoy forman parte de una de las riquezas monumentales más importantes de Kazakhstán. Las diferentes generaciones fueron dejando sus mensajes a lo largo de los años y hoy Tamgaly invita a los viajeros a sumergirse en una historia que se transmite de persona en persona. Al pie de las colinas de Chu-Ili, en el llano, en distintas partes están los petroglifos y seguirán estando allí para recibirnos.