Torre Glòries Barcelona: el mirador de la Torre Agbar

Vista panorámica del skyline de Barcelona con la Torre Glòries

Durante años la pregunta se repitió en cada visita a Barcelona: ¿se puede subir a la Torre Agbar? Yo mismo me la hice la primera vez que la vi asomar entre los edificios del Poblenou, con ese aire de pepino de cristal cambiando de color según la luz. La respuesta, durante más de una década, fue no. Hoy es otra historia, y bastante mejor de lo que nadie esperaba en 2008.

Vista panorámica del skyline de Barcelona con la Torre Glòries
Foto: Rockwell branding agency en Pexels

De Torre Agbar a Torre Glòries: qué ha cambiado

El edificio lo diseñó Jean Nouvel, ganador del Premio Pritzker, y se terminó en 2005 con 144 metros de altura repartidos en 34 plantas sobre rasante, el tercer rascacielos de la ciudad. Durante años funcionó solo como sede de oficinas, primero de la compañía de aguas Agbar y luego de varias empresas del distrito 22@. La cúpula se veía desde toda la ciudad pero por dentro seguía siendo un edificio de trabajo cerrado a cualquiera que no llevara una tarjeta de acceso.

El cambio llegó en 2017 con el nuevo propietario, la inmobiliaria española Merlin Properties, que compró la torre por 142 millones de euros y la rebautizó como Torre Glòries. Después abrió en la planta 30 un mirador con vistas de 360 grados. No fue un proceso rápido, ni mucho menos, porque adaptar una torre de oficinas para recibir visitantes implica ascensores nuevos, control de aforo y toda la seguridad de un edificio que sigue teniendo despachos ocupados en el resto de plantas.

Cómo es la visita al mirador

La experiencia empieza en el sótano, no arriba del todo. Ahí está el Hipermirador Barcelona, una sala con instalaciones interactivas que representan en tiempo real datos de la ciudad (tráfico, consumo de agua, actividad en las calles) convertidos en luz y sonido. Es un aperitivo raro, casi de museo de ciencia, antes de subir.

Después el ascensor sube directo a la planta 30, a 125 metros de altura, el mirador más alto de Barcelona en la actualidad. Desde ahí se ve Montjuïc a un lado, el Mediterráneo al otro, la Sagrada Familia asomando entre los tejados del Eixample y el perfil entero del distrito 22@ a los pies del edificio. En días claros se distingue hasta el perfil de Collserola. No hay cristal tintado que estropee las fotos, las ventanas están pensadas para eso.

Vista urbana de la Torre Glòries en Barcelona entre árboles y calles
Foto: Ali Shahin en Pexels

Precio, horarios y consejos prácticos

La entrada general cuesta 18 €, los menores de 12 años entran gratis y hay tarifa reducida de 15 € para jóvenes y grupos de mayores. Conviene reservar con antelación en la web oficial porque el aforo por franja horaria es limitado y en fin de semana se agota rápido. Si vas en fechas de febrero, échale un ojo a las promociones del festival Llum BCN, algunos años han sacado descuentos coincidiendo con las fechas del festival.

Mi consejo, por experiencia: sube a última hora de la tarde, cuando el sol empieza a bajar sobre el mar. La luz dorada le sienta mejor a la ciudad que el mediodía, y de paso te ahorras las horas de más calor si vas en verano. La visita completa, entre el Hipermirador y la planta 30, dura sobre una hora larga sin prisa.

Qué más ver por la zona

La Torre Glòries queda en la plaza de las Glòries Catalanes, en el límite entre el Eixample y el Poblenou, así que aprovecha para bajar caminando hasta el centro histórico. Si te apetece un contraste total, en pleno Eixample está el Museo Egipcio de Barcelona, con sarcófagos y una momia de más de dos mil años a pocas calles de la torre más moderna de la ciudad. Y si prefieres el ambiente clásico de Barcelona, La Rambla sigue siendo la referencia, aunque hoy va mucho más de turistas que de vecinos paseando.

Los aficionados a las antigüedades tienen también su cita en la ciudad: las ferias de antigüedades de Barcelona siguen celebrándose, aunque ya no en el formato de hace veinte años, y merece la pena revisar las fechas si coincides con tu viaje.

Preguntas frecuentes

¿Se puede subir a la Torre Glòries (antigua Torre Agbar)?

Sí, desde que abrió el Mirador Torre Glòries en la planta 30, algo que durante años, cuando el edificio se llamaba Torre Agbar, no era posible porque solo albergaba oficinas.

¿Cuánto cuesta la entrada al mirador?

La entrada general cuesta 18 €. Los niños de 0 a 12 años entran gratis y hay una tarifa reducida de 15 € para jóvenes y grupos de personas mayores.

¿A qué altura está el mirador?

El mirador está en la planta 30, a 125 metros de altura, y es actualmente el punto de observación más alto de Barcelona abierto al público.

¿Hace falta reservar con antelación?

Es muy recomendable. El aforo por franja horaria es limitado y los fines de semana suelen agotarse las entradas, sobre todo en temporada alta.

¿Qué incluye la visita además del mirador?

Incluye el Hipermirador Barcelona, una sala en el sótano con instalaciones interactivas que muestran datos de la ciudad en tiempo real antes de subir a la planta 30.

Imágenes de Pexels

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