Entras desde la calle Valencia, en pleno Eixample, subes unas escaleras y de repente estás rodeado de sarcófagos pintados, amuletos diminutos y una momia con más de dos mil años. El contraste con el tráfico y las terrazas de fuera es tan brusco que cuesta un momento hacerse a la idea de que todo esto lleva escondido en un edificio modernista desde 1994.

La colección de Jordi Clos
El Museu Egipci de Barcelona nació de la colección privada del hotelero Jordi Clos, que llevaba décadas comprando piezas egipcias antes de decidir abrir un museo propio a través de la Fundación Arqueológica Clos. Hoy reúne cerca de mil piezas que van desde el Egipto predinástico hasta la época romana, y se presenta a sí mismo como el único museo del Estado dedicado por completo al Antiguo Egipto y el museo privado más importante de Europa en piezas faraónicas.
La colección permanente recorre sarcófagos, estelas funerarias, joyas, utensilios cotidianos y una sección dedicada a los rituales de momificación que suele ser la que más impresiona a los visitantes con niños. No hace falta ser un experto en jeroglíficos para disfrutarla: las cartelas explican el contexto de cada pieza sin caer en el rollo académico.

Exposiciones temporales
Además de la colección fija, el museo organiza exposiciones temporales que cambian cada cierto tiempo. En 2008, por ejemplo, trajo desde el Museo Egizio de Turín una muestra de sarcófagos y momias pertenecientes a una familia de sacerdotes-jardineros del templo de Amón en Karnak, procedentes de una excavación de principios del siglo XX. Merece la pena revisar la programación temporal antes de ir, porque a veces coincide con piezas que solo se pueden ver unos meses.
Cómo visitar el museo
El museo está en pleno Eixample, en la calle Valencia 284, a un paseo corto de Passeig de Gràcia y de la Casa Batlló, así que combina bien con una mañana dedicada a la arquitectura modernista. Abre de lunes a sábado por la mañana y por la tarde, y los domingos solo en horario de mañana, de 10:00 a 14:00. Conviene comprar la entrada con antelación por la web si vas en fin de semana o en temporada alta, porque el aforo de las salas es limitado.
Es un museo pequeño comparado con los grandes de El Cairo o Turín, y esa es en realidad su ventaja: se recorre entero en hora y media, sin la sensación de agobio de las colecciones enormes donde acabas pasando de largo por cansancio. Para quien viaja con niños es una buena introducción al Antiguo Egipto antes de un viaje más largo, porque las piezas están a una escala manejable y las explicaciones no dan por hecho que ya sabes quién era Amón o qué hacía un sacerdote-jardinero.

Si te queda tiempo después de la visita, el barrio invita a seguir paseando. La Rambla queda a quince minutos caminando y es una buena opción si prefieres terminar el día entre puestos de flores y terrazas. Y si el Antiguo Egipto te ha dejado con ganas de más, el Museo Egipcio de Tahrir en El Cairo o los distintos museos egipcios de la propia capital egipcia son la continuación lógica de la visita si algún día haces el viaje hasta allí.
Preguntas frecuentes sobre el Museo Egipcio de Barcelona
¿Dónde está el Museo Egipcio de Barcelona?
En la calle Valencia 284, en el barrio del Eixample, cerca de Passeig de Gràcia.
¿Qué horario tiene el Museu Egipci de Barcelona?
De lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:30, sábados en el mismo horario y domingos solo de 10:00 a 14:00.
¿Es un museo público o privado?
Es un museo privado, fundado por el hotelero Jordi Clos a través de la Fundación Arqueológica Clos, y se presenta como el museo privado más importante de Europa en piezas del Antiguo Egipto.
¿Cuántas piezas tiene la colección?
Cerca de mil piezas, desde el periodo predinástico hasta la época romana en Egipto.
¿Hay exposiciones temporales además de la colección permanente?
Sí, el museo organiza muestras temporales que cambian periódicamente, a veces con piezas prestadas por otros museos egipcios como el de Turín.
Imágenes de Pexels







