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En Río de Janeiro podrás ver miles de códigos QR por sus calles. Recordemos que un código QR se encuentra hecho de piezas blancas y negras.

En esta ciudad brasilera se agregaron a los pavimentos mosaicos con estas formas como manera de mezclar la tecnología con la tradición, Río de Janeiro es uno de los sitios turísticos más visitados en la actualidad, tendencia que se espera mantener a lo largo de todo el siglo XXI.

Este código sirve para guardar información que, cuando es escaneada con un dispositivo telefónico o de otro tipo, puede abrir una página web o una red social. Antes de poder usarla se deberá descargar una aplicación que ya está disponible para el iPhone, iPad y rel=”nofollow”Android.

codigo qr

En estos tiempos en brasil se tiene previsto instalar 30 códigos QR en sus playas, diferentes paisajes, sitios históricos, para que más de dos millones de visitantes puedan conocer la ciudad de Río de Janeiro.

Cuando se escanee estos códigos se tendrá acceso a un sitio con información específica del sitio, con mapas, historia, atracciones turísticas en español, portugués e inglés. Una excelente opción para los turistas que siempre necesitan tener datos de este tipo.

El primer código ha sido instalado el pasado 25 de enero en Arpoador, una roca de anclaje masivo que se encuentra al final de la Playa de Ipanema. El código les da la información a los turistas acerca de la playa.

Esta es una de las opciones elegidas por el sector del turismo para hacer más interesantes los viajes y servicios de tecnología más amigable. Los hoteles, líneas aéreas, oficinas de turismo han tratado, en el último tiempo, de incorporar los códigos QR en las ofertas usando alternativas muy creativas.

El código QR ya había sido usado en el turismo en anteriores ocasiones, por ejemplo, CityJet lo utilizo en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, escondiendo 18 de ellos en los diferentes aeropuertos de la red y alentando a los turistas a encontrarlos y escanearlos para tener la posibilidad de ganar distintos premios, incluyendo un viaje a Dublín.

Foto | Flickr