Hace años no se planteaba ni por asomo viajar en invierno; las vacaciones se planeaban en junio, julio y agosto y como muy muy tarde en septiembre.

Actualmente las cosas han cambiado bastante. Es tanta la aglomeración de veraneantes, sobre todo en la costa, que la gente cada vez más, busca, tanto rutas alternativas, como temporadas alternativas; es decir: temporada baja.

Es muchísimo más barato, ya que las agencias de viajes cada vez incentivan más este tipo de turismo, sacando promociones y paquetes de viajes muy tentadores. Además, cada vez más la gente opta por un turismo alternativo, incentivo.

 Por ejemlo, hay ciudades y zonas que es mucho mejor visitarlas en invierno, como los países nórdicos, con sus paisajes helados. Groenlandia, Norte de Finlandia…

También hay que tener en cuenta que el turismo urbano, es muy bonito tambiuén en épocas lluviosas y frías. No hace falta el calor par pasarlo bien en Praga, Berlín, Madrid

Para los amantes del sol y la playa tampoco hay excusa ya que se pueden en invierno ir a buscar el verano al otro lado del charco. Trópico y agua cristalina todo el año.

 A veces, no hay que seguir la norma. Dar la nota y coger las vacaciones en febrero no está nada mal.