Son las nueve de la mañana en Arriondas y el aparcamiento ya está lleno. Los monitores reparten chalecos salvavidas, los grupos se organizan alrededor de las canoas amarillas y en el aire hay ese olor mezcla de agua de río y crema solar que solo tiene el primer día de verano en Asturias. El Sella corre limpio y verde justo al lado, con una corriente que no da miedo pero que tampoco te deja quedarte parado.
El descenso del Sella es uno de esos planes que en España son clásicos de verano y que, si no lo has hecho todavía, tienes una deuda pendiente. Catorce kilómetros de río entre Arriondas y Llovio, a las puertas de Ribadesella, por aguas en las que los principiantes completos pasan un rato estupendo y donde los que ya tienen algo de experiencia también disfrutan.
El recorrido: de Arriondas a Llovio
El Sella es el río más importante de la comarca de los Picos de Europa. Nace en la provincia de León, entra en Asturias y discurre por Cangas de Onís antes de llegar a Arriondas y luego desembocar en el mar Cántabro en Ribadesella. El tramo que se hace en canoa va desde Arriondas hasta Llovio, que está prácticamente en la entrada de Ribadesella.
Son catorce kilómetros sin ningún rapiúd peligroso, con zonas de corriente media y tramos casi en calma donde puedes dejar los remos y mirar los sauces que cuelgan sobre el agua. El tiempo depende del ritmo que lleves: los grupos de amigos que van parados y paran a comer en la orilla tardan cinco horas. Los que reman con constancia hacen el recorrido en tres horas largas. La mayoría cae en algún punto entre medias.
Las empresas de canoas tienen sus puntos de salida en Arriondas y organizan la logística ellas mismas: te llevan en autocar desde Ribadesella hasta el punto de salida, o recogen las canoas en Llovio al llegar. El equipo que te dan incluye chaleco salvavidas, pala, casco y un bidones estancos para el teléfono y las cosas de valor. Antes de salir al agua hay una breve explicación de cómo manejar la canoa que, en serio, es suficiente para manejarse bien. No hace falta experiencia previa.

Qué ver en el río y los alrededores
En el Sella se pueden ver salmones durante la temporada de remontes, entre primavera y otoño. Son peces de hasta quince kilos que hacen el viaje desde el Atlántico Norte para regresar al río donde nacieron. No es que los veas siempre, pero cuando aparece uno saltando cerca de la canoa es de esas cosas que no se olvidan fácilmente. El martín pescador es más habitual: ese punto azul eléctrico que cruza rasante sobre el agua y aparece siempre cuando menos lo esperas.
Las orillas combinan prados verdes, bosque de ribera y algún tramo con peñas donde se puede parar a descansar. En los días con mucha afluencia, los mejores sitios para parar se llenan antes de lo que parece, así que si tienes pensado comer en la orilla, mejor llevar algo de comida y parar temprano.
Precios, reservas y cuándo ir
Precio: el descenso cuesta entre 12 y 18 € por persona dependiendo de la empresa y la temporada. Algunas incluyen el desplazamiento en autocar desde Ribadesella al punto de salida en el precio; otras lo cobran aparte. Vale la pena llamar antes para confirmar qué incluye exactamente.
Mejor época: el descenso está disponible de junio a septiembre, aunque los meses más populares son julio y agosto. En esos meses el río puede tener mucha gente. Si puedes ir en junio o en la primera quincena de septiembre, el ambiente es más tranquilo, el tiempo sigue siendo bueno y las empresas tienen más disponibilidad. En julio, especialmente el primer sábado (Descenso Internacional del Sella), el río está abarrotado: más de mil canoas en un día, lo que puede ser espectacular o agotador dependiendo de lo que busques.
Cómo llegar: lo habitual es llegar a Ribadesella o Arriondas en coche. Desde Oviedo son unos 70 km, desde Gijón 75 km. El tren Feve (RENFE Media Distancia) conecta la costa asturiana con Arriondas y Ribadesella, aunque con horarios limitados; conviene revisar los horarios antes de confiar en el tren para no quedarse colgado. Si vienes desde lejos y usas el Aeropuerto de Asturias, el alquiler de coche desde el aeropuerto es la opción más cómoda. Para los trayectos en tren dentro de España hay rutas que merecen mucho la pena, como el trayecto entre Málaga y Sevilla, que combina bien con una escapada anterior al sur antes de subir al norte.
Si llegas a Asturias tras un vuelo con escala larga, los consejos para sobrevivir escalas en aeropuertos te pueden venir bien para llegar descansado y con energía para remar.
Preguntas frecuentes sobre el descenso del Sella
¿Hace falta experiencia para hacer el descenso del Sella?
No. Es un descenso apto para principiantes completos. Las empresas te explican lo básico antes de salir y los monitores acompañan al grupo. Si no te has metido en una canoa en tu vida, no hay problema.
¿Pueden hacer el descenso los niños?
Sí. La mayoría de empresas admiten niños desde los 5-6 años compartiendo canoa con un adulto. Algunos operadores tienen canoas triples para que toda la familia vaya junta. Consulta los límites de edad y peso con la empresa al reservar.
¿Cuánto tarda el descenso del Sella?
Entre tres y cinco horas dependiendo del ritmo. Si llevas comida y paras a comer en la orilla, cuenta cinco horas tranquilamente. Si remas sin muchas paradas, puedes terminar en tres.
¿Qué ropa llevo para el descenso?
Ropa que pueda mojarse (porque te vas a mojar, casi seguro). Báñador, zapatillas que puedan entrar al agua o sandalias ajustadas, camiseta de manga larga si hace sol. Gorra y protección solar son imprescindibles en los meses de verano. La empresa proporciona chaleco y casco.
¿Se puede ver el Descenso Internacional del Sella sin participar?
Sí. La carrera se celebra el primer sábado de agosto y se puede ver desde las orillas del río en varios puntos del recorrido. Arriondas y Ribadesella tienen ambiente festivo ese día, con mucho público y bares abiertos desde primera hora. No tienes que meterte al agua para vivir el ambiente.
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