El circo chino: acrobacias con 2.000 años de tradición

Acróbata de circo chino realizando una proeza de equilibrio

La primera vez que ves actuar a un acróbata del circo chino no sabes muy bien si aplaudir o quedarte quieto con la boca abierta. Suelen pasar las dos cosas. Un artista que se dobla hacia atrás hasta apoyar la barbilla en los talones, o que sostiene una torre humana de cinco pisos sobre una sola mano, no es el resultado de un truco ni de un efecto especial. Es el producto de un entrenamiento que empieza antes de los diez años y no para hasta la retirada.

Qué es el circo chino y cómo nació

El circo chino tiene más de 2.000 años de historia. Los primeros registros de acrobacias colectivas organizadas datan de la dinastía Han, entre el 206 a.C. y el 220 d.C., cuando los números acrobatícos formaban parte de los festejos reales. Con el tiempo, esas prácticas se fueron perfeccionando hasta convertirse en una disciplina artística propia, reconocida hoy en todo el mundo por su precisión y espectacularidad.

La diferencia más llamativa respecto al circo occidental es lo que no tiene: ni animales ni payasos. El circo chino se centra en el cuerpo humano como instrumento máximo. Todo el trabajo va en extraer de ese cuerpo algo que parece imposible: equilibrios inversosímiles, contorsiones que desafían la anatomía y construcciones humanas que hacen que te preguntes si lo que ves es real.

Actuación de circo con acrobacias y luces de espectáculo
Foto: Denys Gromov en Pexels

Cómo se forma un acróbata chino

Los artistas que forman parte de las compañías profesionales de circo chino comienzan su formación a los 8 años, tras pasar una selección que evalúa flexibilidad, coordinación y resistencia física. Ingresan en escuelas residenciales donde la jornada empieza a las 6 de la mañana con estiramientos y ejercicios de elongación. Esas sesiones son duras. Los alumnos trabajan mucho más allá de los límites habituales de una articulación, y el dolor forma parte del proceso durante años.

Hacia los 16-18 años, los que llegan al nivel de las grandes compañías se convierten en profesionales de primera división. Los que viajan al extranjero con grupos como el Gran Circo Nacional Chino representan lo mejor de ese sistema: artistas que llevan más de una década perfeccionando movimientos que al público le resultan sobrenaturales.

Las técnicas: de las contorsiones a los malabares

Las disciplinas del circo chino son muy variadas, aunque todas comparten la misma filosofía de llevar el cuerpo al límite con absoluta precisión. Entre las más habituales están las construcciones humanas (torres de varios pisos sobre hombros o manos), las contorsiones extremas, los juegos de equilibrio con objetos como sillas o párrafos, los malabares con platos o aros, y las acrobacias aéreas que combinan trampolinas y telas colgantes.

Una de las técnicas más llamativas es el equilibrio en bicicleta, donde varios artistas se van montando uno sobre otro mientras el de abajo pedalea. Otra es el lanzamiento de cuchillos o flechas con precisión científica sobre un asistente. En las últimas décadas algunos grupos han incorporado elementos modernos, como la bú squeda de ritmos más contemporáneos en la coreografía o el uso de tecnología de luces para crear efectos visuales que complementan las acrobacias.

El circo chino en España

Las grandes compañías de circo chino llevan décadas girando por España. Ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao acogen regularmente a grupos de entre 40 y 60 artistas que ofrecen espectáculos de dos horas aproximadamente. Las entradas suelen moverse entre los 20 y los 50 euros dependiendo de la compañía y la ciudad. El público habitual mezcla familias con niños, pero los espectáculos no son infantiles en absoluto: hay mucho que ver para un adulto que nunca ha estado frente a un acróbata de este nivel.

Si viajas a alguna ciudad española o europea y tienes oportunidad de asistir a una actuación, merece la pena reservar una noche para ello. La experiencia en directo no tiene comparación con ningún vídeo. Y si lo que buscas son experiencias culturales que se quedan en la memoria, combinar el circo con visitas a ciudades que también tienen mucho que contar, como Lisboa o lugares con historia tan particular como Taxco, es exactamente el tipo de viaje que no suele decepcionar.

Preguntas frecuentes sobre el circo chino

¿El circo chino tiene animales en sus espectáculos?

No. La principal diferencia con el circo occidental tradicional es que el circo chino no utiliza animales. Tampoco hay payasos en el sentido clásico. El espectáculo se basa íntegramente en las habilidades físicas de los artistas: acrobacias, equilibrios y contorsiones.

¿Desde qué edad empiezan a entrenar los acróbatas chinos?

La mayoría ingresa en las escuelas de circo entre los 7 y los 9 años, tras superar procesos de selección que evalúan aptitudes físicas. El entrenamiento es intensivo y se desarrolla en régimen de internado. Los que llegan a las compañías profesionales llevan más de una década de práctica cuando actuan en el extranjero.

¿Cuánto cuesta una entrada para ver el circo chino en España?

Las entradas varían según la compañía y la ciudad, pero en general oscilan entre los 20 y los 50 euros por persona. Los espectáculos duran aproximadamente dos horas y suelen ofrecer varias funciones por semana durante el periodo de gira.

¿El circo chino es apto para niños?

Sí, pero no es un espectáculo exclusivamente infantil. Las familias con niños son público habitual, pero el nivel de las acrobacias y la densidad visual del espectáculo lo hacen igual de interesante para adultos. A partir de 6 años los niños suelen seguirlo sin problemas.

Imágenes de Pexels

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