La primera vez que una recepcionista te pregunta si quieres “la habitación rosa” te quedas un poco descolocada, sobre todo si vas con traje de chaqueta y maleta de ruedas camino de una reunión. Eso les pasaba a las huéspedes de los hoteles Hesperia en la primavera de 2008, cuando la cadena lanzó sus Pink Room coincidiendo con el Día de la Mujer. Han pasado casi veinte años desde entonces, y la idea de fondo (pensar el hotel también desde el punto de vista de quien viaja sola) sigue siendo tan válida como el primer día.

Habitación de hotel preparada para una viajera de negocios
Foto: Vika Glitter en Pexels

Qué eran las Pink Room de Hesperia

La cadena española las presentó en sus hoteles urbanos de cuatro estrellas y en buena parte de los de cinco, con un paquete de detalles pensado para la huésped que viaja sola por trabajo: revistas femeninas en la mesilla, toallas y sábanas de algodón, perchas específicas para faldas y blusas, un espejo de cuerpo entero y bata y zapatillas de talla M en lugar de la talla única habitual. El detalle que más se comentó en su momento fue el componente solidario: por cada noche reservada en una Pink Room, Hesperia donaba un euro a la Asociación Española Contra el Cáncer para investigación y prevención del cáncer de mama, con información sobre prevención disponible en la propia habitación.

Fue una campaña de su momento, ligada a una fecha concreta, y como tantas iniciativas de hace casi dos décadas es difícil encontrar rastro de que siga activa tal cual se lanzó. Lo que sí sigue vigente es la pregunta de fondo: ¿qué debe ofrecer un hotel a alguien que viaja sola, ya sea por trabajo o por gusto?

Qué mirar hoy si vas a viajar sola

Antes de reservar, yo miro siempre las reseñas recientes escritas por otras mujeres que han viajado solas, no la puntuación general del hotel: cuentan detalles que no salen en la ficha, como si el pasillo está bien iluminado o si la recepción atiende de verdad las veinticuatro horas. Pido también habitación en una planta intermedia, ni la primera con ventanas a pie de calle ni la última si el hotel es pequeño y de noche se queda sin personal, y cerca del ascensor para no cruzar pasillos vacíos con la maleta a las tantas.

Mujer viajando sola con maleta en el lobby de un hotel
Foto: Mikhail Nilov en Pexels

Otro punto que vale la pena comprobar es si el hotel forma parte de una cadena con protocolo claro ante incidentes, algo que casi ninguna web menciona por su nombre pero que puedes preguntar directamente por chat o teléfono antes de pagar. Y algo tan simple como guardar la dirección del hotel en papel o sin necesidad de wifi: si el móvil se queda sin batería al llegar tarde de un vuelo, no quieres depender del GPS para volver.

Trucos que no pasan de moda

Comparte la ubicación en tiempo real con alguien de confianza mientras vas del aeropuerto al hotel, sobre todo si llegas de noche, y guárdatela para ti hasta que ya te hayas ido: publicar en redes sociales “volando a Milán” con la maleta hecha en la puerta de casa es un clásico que sigue sin ser buena idea. Un tope de puerta portátil de esos que pesan cien gramos y caben en cualquier neceser da una tranquilidad extra en habitaciones con cerraduras antiguas, y las aplicaciones de las grandes cadenas que permiten abrir la puerta con el móvil evitan tener que pedir una llave nueva en recepción a las tres de la mañana si la pierdes.

Para los viajes de trabajo, algo tan simple como reservar directamente con la web del hotel en lugar de una agencia externa facilita cualquier cambio de última hora, y tener el número de recepción guardado (no solo el de centralita general) ahorra minutos si necesitas algo a deshoras.

Hoteles pensados específicamente para mujeres, hoy

Si lo que buscas no son solo detalles de cortesía sino un hotel diseñado desde cero para huéspedes mujeres, hay opciones muy concretas y siguen abiertas. En Riad, el Luthan Hotel & Spa no deja entrar a ningún hombre, ni como huésped ni como personal, y en Berlín el Hotel Artemisia lleva más de tres décadas funcionando solo para viajeras, con una de las ciudades europeas más cómodas para moverse en solitario como telón de fondo.

Preguntas frecuentes

¿Siguen existiendo las Pink Room de Hesperia?

Fue una campaña lanzada en 2008 ligada al Día de la Mujer. No hay constancia de que se mantenga activa tal cual se presentó entonces, aunque la cadena sigue operando hoteles urbanos en España.

¿Qué debo mirar al reservar hotel si viajo sola?

Reseñas recientes de otras viajeras, recepción con atención veinticuatro horas, una habitación en planta intermedia cerca del ascensor y, si tienes dudas, preguntar directamente al hotel por su protocolo ante incidentes.

¿Hay hoteles solo para mujeres hoy en día?

Sí. El Luthan Hotel & Spa de Riad y el Hotel Artemisia de Berlín son dos ejemplos que siguen operando exclusivamente para huéspedes mujeres.

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