La lancha longtail sale de Ao Nang y en menos de veinte minutos ya estoy rodeado de paredones de piedra caliza que se meten directos en el mar, sin playa que los separe. Así es Krabi, la provincia del sur de Tailandia que mira al mar de Andamán y que combina más de 150 islas con acantilados que parecen sacados de otra película, literalmente, porque una de sus bahías fue el escenario de La Playa con Leonardo DiCaprio.

Railay, la playa a la que no llega ninguna carretera
Railay es técnicamente una península, pero los acantilados que la rodean son tan verticales que ninguna carretera consigue llegar hasta ella. La única manera de entrar es en barco, casi siempre desde Ao Nang, en un trayecto corto de apenas quince o veinte minutos. Es también uno de los destinos de escalada en roca más conocidos del mundo, con vías para todos los niveles a pocos metros de la arena, así que aunque no escales merece la pena sentarte a ver a quienes sí lo hacen sobre la pared que da al mar.
Ko Phi Phi, Ko Lanta y la cueva del tigre
Desde Krabi salen ferries diarios hacia Ko Phi Phi, donde está la famosa Maya Bay, que estuvo cerrada varios años para que el ecosistema coralino se recuperase del exceso de visitantes y hoy reabre con horarios y aforo limitados para no repetir el mismo error. Hacia el sur, Ko Lanta tiene un ritmo mucho más tranquilo, con playas largas y menos lanchas de turistas dando vueltas todo el día. Y si prefieres quedarte en tierra firme, el templo de la cueva del tigre, Wat Tham Suea, propone subir 1.237 escalones hasta un Buda dorado gigante con vistas a toda la selva de Krabi, una subida que se nota en las piernas pero que compensa arriba.

Consejos prácticos para organizar el viaje
La temporada seca va de noviembre a abril, con mar en calma y buena visibilidad para bucear, mientras que de mayo a octubre entra el monzón con lluvias fuertes e intermitentes que pueden cancelar algún trayecto en barco. Krabi tiene aeropuerto propio con vuelos directos desde Bangkok en poco más de una hora, así que no hace falta pasar por Phuket para llegar. Ao Nang funciona como base cómoda porque desde allí salen la mayoría de las lanchas hacia Railay, Phi Phi y las islas más pequeñas, con precios de trayecto que varían según la temporada y el número de paradas.
Si te gusta el buceo, muchas escuelas de Ao Nang organizan salidas de snorkel y bautismos de buceo por precios razonables, y no hace falta certificación previa para las salidas de un solo día. Para moverte entre playas cercanas sin depender del barco, los kayaks se alquilan por horas en la propia orilla y permiten colarte en calas a las que ninguna lancha grande llega.
Más destinos de Tailandia y el sudeste asiático
Si tu ruta por Tailandia incluye también el norte, no te pierdas Lopburi, la ciudad de los monos, un contraste total con la calma de las playas de Krabi. Antes de volar de vuelta, aprovecha para ir de compras por Bangkok. Y si el sudeste asiático te ha enganchado, Filipinas es la siguiente parada natural para seguir coleccionando islas.
Preguntas frecuentes sobre Krabi
¿Cómo se llega a Railay Beach?
Solo en barco, casi siempre desde Ao Nang, en un trayecto de quince a veinte minutos, porque los acantilados que la rodean impiden que llegue ninguna carretera.
¿Cuál es la mejor época para visitar Krabi?
De noviembre a abril, la temporada seca, con mar en calma. De mayo a octubre llega el monzón, con lluvias que pueden afectar a los trayectos en barco.
¿Se puede visitar Maya Bay en Ko Phi Phi?
Sí, reabrió tras un cierre prolongado para recuperar el ecosistema coralino, aunque ahora con horarios y aforo limitados para evitar la masificación anterior.
¿Necesito experiencia para hacer submarinismo en Krabi?
No, para las salidas de snorkel y los bautismos de buceo de un día no hace falta certificación previa, las escuelas de Ao Nang los organizan para principiantes.
¿Cómo se llega a Krabi desde Bangkok?
Krabi tiene aeropuerto propio con vuelos directos desde Bangkok de poco más de una hora, sin necesidad de conectar por Phuket.
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