El primer contacto con Brujas ocurre antes de bajar del tren: el olor a gofre y canela llega hasta el andén de la estación de Sint-Michiels. Cuando sales a la calle y ves el canal con los cisnes y las casas de ladrillo rojo reflejadas en el agua, entiendes por qué esta ciudad de menos de cien mil habitantes recibe varios millones de visitantes al año. Que se lo merezca de verdad es lo que este artículo quiere ayudarte a evaluar.
Bélgica es el destino europeo que más se subestima y que más recompensa cuando le das tiempo. El país tiene tres ciudades que merecerían su propia guía (Brujas, Gante y Bruselas), la mayor variedad de cerveza artesanal por kilómetro cuadrado del mundo y una gastronomía que en España todavía se conoce poco. Todo esto en un territorio que cabe varias veces dentro de la Comunidad de Madrid.
Si te interesa el turismo cultural con buena comida y ciudades que no aplanan, sigue leyendo. Para viajes en tren por Europa con clase, también tenemos un repaso a los trenes de lujo más espectaculares del mundo, incluido el Eurostar, que conecta Bruselas con Londres en dos horas.
Brujas: por qué vale la pena y cómo verla bien

El centro medieval de Brujas es Patrimonio de la Humanidad desde 2000, y la designación es méritos: el conjunto de canales, iglesias góticas y plazas empedradas está mejor conservado que cualquier ciudad medieval que yo haya visto en Europa. La Markt —la plaza mayor— con el campanario de ladrillo de 83 metros es la foto que todo el mundo hace, pero lo que más me gustó fue perderme por los callejones fuera del círculo turístico central un martes por la mañana, cuando la ciudad era de los que viven en ella.
Las reinas de Brujas son las embarcaciones por los canales (Rederij de Bootjes, 12 € por persona, 30 minutos). Van llenos en temporada alta pero dan una perspectiva de las casas medievales que no se puede conseguir andando. El Museo Grœninghe tiene la mejor colección de pintura flamenca del siglo XV fuera del Prado: entrada 14 €, dos horas bien empleadas. El Hospital de Sant Joan es más pequeño pero con la obra de Hans Memling y una farmacia del siglo XIV funcional, resulta más interesante que la mayoría de museos europeos doce veces más grandes.
El error que comete la mayoría: ir solo un día desde Bruselas. Brujas necesita al menos dos días para entenderse: una mañana con turistas y una tarde-noche cuando los gruposs se van y la ciudad recupera su ritmo propio.
Gante y Bruselas: lo que está más allá de Brujas
Gante es Brujas sin los autobuses de crucero y con más vida universitaria. El Graslei —el muelle medieval con las casas de los gremios del siglo XII— es probablemente la vista urbana más bonita de Bélgica, y la combinación de bares de cerveza artesanal en semikalder y restaurantes de cocina belga en locales con seiscientos años de paredes hace que Gante sea la ciudad donde me quedaría una semana. El Castillo de los Condes (Gravensteen) se visita por dentro: entrada 14 €, merece una mañana.
Bruselas tiene una mezcla que cuesta definir: capital administrativa europea con alma de ciudad barrio a barrio. Las Galerías Saint-Hubert del siglo XIX son el pasaje comercial cubierto más antiguo de Europa y todavía funcionan. El Manneken Pis decepciona a todo el que va a verlo: es mucho más pequeño de lo que imaginas. El Musée du Cinquantenaire tiene colección de arte antiguo comparable a algunos muséos nacionales: entrada 10 €, casi nunca lleno. Y el Atomium es exactamente lo que parece: una molécula gigante de hierro de la Expo 1958 que sigue siendo de los monumentos más originales de Europa.
Cerveza belga: qué probar y dónde
Bélgica tiene más de 300 estilos de cerveza y unas 250 cervecerías activas. La cerveza trapense —la que producen los monjes en los monasterios bajo estricto control— es la más apreciada: las más reconocidas son Westvleteren, Chimay, Rochefort y Orval. La Westvleteren 12 es considerada por muchos especialistas la mejor cerveza del mundo y solo se puede comprar en la abadía de Sint-Sixtus, aunque los bares más serios de Gante y Bruselas la tienen a veces. Cuesta entre 4 y 7 € la botella según el sitio.
El festival Zythos de la Cerveza, que tiene lugar cada primavera en Sint-Niklaas (Flandes), reúne más de 200 variedades diferentes y medio centenar de cervecerías del país en un mismo recinto. Es una de las mejores formas de probar en un solo fin de semana lo que normalmente requeriría meses de visitas a distintas regiones. Las fechas varían cada año según el calendario Zythos: consulta la página oficial antes de planificar el viaje alrededor de este evento.
Para el chocolate, Pierre Marcolini, Neuhaus y Leonidas son las cadenas de calidad que encuentras en cualquier ciudad, pero los chocolateros independientes de Brujas y Gante tienen recetas más interesantes. Una caja de 250 gramos de bombones en un chocolatero artesano de Brujas ronda los 12-18 €: compras cara a cara con quien los hace y los puede contar con detalle.
Cuándo ir y cómo llegar a Bélgica
Los meses de mayo, junio y septiembre son los mejores: tiempo estable, la ciudad no está en el pico máximo de turistas y los precios de alojamiento son razonables. Julio y agosto tienen mucho turismo y algo de calor (hasta 30 grados); diciembre tiene el mercado navideño de Brujas, que es espectacular pero multiplica los precios de hoteles.
Desde Madrid el vuelo a Bruselas dura aproximadamente dos horas. Vueling, Iberia y Brussels Airlines tienen vuelos directos por entre 80 y 200 € ida y vuelta según la antelación con que reserves. Desde Bruselas, el tren a Brujas son 60 minutos por menos de 20 € ida y vuelta; a Gante son 30 minutos. El tren belga (SNCB/NMBS) es puntual y cómodo: mejor opción para moverse entre ciudades. Si también te interesa el turismo cultural en sitios con miles de años de historia, nuestra guía de la Cueva de Altamira da contexto sobre otro tipo de patrimonio que merece la pena conocer.
Cuánto cuesta viajar a Bélgica
Bélgica es cara para los estándares del viajero español. Un hotel de tres estrellas en Brujas cuesta entre 90 y 140 € la noche en temporada media; en Gante, entre 80 y 120 €. El alojamiento se lleva la parte mayor del presupuesto porque la comida y el transporte son más accesibles: un menú del día en un local de barrio de Gante ronda los 15-18 € con bebida. Una cerveza artesanal en un buen bar cuesta entre 3 y 6 €.
Con un presupuesto de 100-130 € al día por persona (sin el vuelo) puedes alojarte bien, comer bien y pagar todas las entradas a museos sin apuros. Para viajar más ajustado, Bruselas tiene opciones de hostal decentes desde 35-45 € la noche y la red de transporte público cubre casi todo lo que quieres ver.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Bélgica
¿Cuántos días necesito para ver Brujas, Gante y Bruselas?
Cinco días es lo mínimo para ver las tres ciudades sin agobio: dos días en Brujas, un día y medio en Gante y el resto en Bruselas. Con siete días puedes añadir Lovaina (con la mejor librería universitaria de Europa en la Biblioteca Vaticana), Dinant y las zonas de la Ardènne si te gusta la naturaleza.
¿Necesito dominar francés o neerlés para viajar a Bélgica?
No. Casi todo el sector turístico habla inglés sin problema, especialmente en Brujas y Bruselas. En zonas de Flandes el neerlés es la lengua local, pero con inglés básico te mueves perfectamente. Unas pocas palabras en francés o neerlés (merci, dank u, s’il vous plaît, alsjeblieft) son siempre bien recibidas.
¿Cuál es la mejor época para el festival de cerveza Zythos?
El festival Zythos tiene lugar cada primavera, normalmente entre marzo y abril en Sint-Niklaas. Las fechas exactas varían cada año y conviene consultar la página oficial de Zythos Beer Festival antes de organizar el viaje alrededor de este evento.
¿Brujas merece la pena o está demasiado turistificada?
Las dos cosas son verdad a la vez. De día con los grupos de crucero, la Markt puede ser abrumadora. Pero si te quedas a dormir en la ciudad y la exploras a primera hora de la mañana o después de las seis de la tarde, el resultado es muy diferente. La ciudad merece la pena; lo que no vale la pena es visitarla en cuatro horas desde Bruselas.
¿Puedo visitar Bélgica en coche desde España?
Sí, aunque el viaje en coche desde Madrid son unas doce o trece horas de ruta. La autopista AP-8 hacia el norte de España, cruzar Francia por la A10 y entrar a Bélgica por Lille es la ruta más directa. Dentro de Bélgica el coche es menos útil porque los centros históricos tienen restricciones y el tren conecta las ciudades de forma eficiente y barata.
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