Capadocia, la pasión turca (II)
«Fíjese, allá abajo, el valle verde», dice emocionada una joven japonesa que se ha puesto a mi lado. «Y allí, a la derecha, el Valle de las Espadas. ¿No es maravilloso?» Mientras, Mehmet demuestra una pasmosa habilidad para pilotar el globo: lo hace subir y bajar cuando le place. Desde la altura, todo se ve mucho más claro. La luz





