A las siete de la tarde, cuando en Oia ya no cabe un alfiler para ver la puesta de sol, en Imerovigli todavía puedes encontrar un hueco libre en el borde del acantilado. Está a menos de dos kilómetros de Fira, conectado por un camino que pasa junto al Monasterio de San Nicolás, y sin embargo parece otro mundo: silencioso, con apenas 469 habitantes censados y ninguna de las aglomeraciones que hacen famosa a su vecina más fotografiada.

El pueblo se asienta justo en el borde de la caldera, en el punto más alto de todo el acantilado de Santorini, con calles estrechas y empedradas que serpentean entre casas encaladas. La iglesia de Ai-Stratis, en el centro del pueblo, resume bien el estilo cíclico que se repite en cada rincón: cúpulas azules, paredes blancas y ni un solo cartel que rompa la armonía.

Arquitectura encalada y vistas al mar desde Imerovigli, Santorini, al atardecer
Foto: Bob Jenkin en Pexels

La Roca de Skaros

Justo debajo del pueblo sobresale un promontorio de roca volcánica que se mete en el mar como la proa de un barco: es Skaros, y hasta el siglo XVII fue la capital de la isla. Ahí arriba estuvo el castillo veneciano que mandó construir Marco Sanudo en 1207, cuando gobernaba todas las Cícladas, aunque hoy solo quedan restos de los muros. Subir hasta la punta de la roca es gratis y no lleva más de veinte minutos por un sendero bien marcado, y la vista desde arriba, con la caldera entera a los pies, compite sin problema con la de Oia.

Por qué elegir Imerovigli en vez de Oia

La razón principal es la tranquilidad. Mientras que en Oia el atardecer se ha convertido casi en un espectáculo de masas, en Imerovigli puedes sentarte en una terraza o en la propia roca de Skaros sin que nadie te empuje para hacerse la foto. Los alojamientos, eso sí, tienen precios parecidos a los de Oia, porque la vista a la caldera se paga igual de cara en cualquier punto del acantilado.

El pueblo tiene pocos restaurantes y ninguna vida nocturna que merezca ese nombre, así que quien busque bares y ambiente hace bien en quedarse en Fira, a un paseo corto o un taxi de cinco minutos. Para dormir en calma y desconectar del ruido de la isla en temporada alta, en cambio, Imerovigli es de los mejores rincones que tiene Santorini.

Acantilados de Santorini junto al mar en calma al amanecer
Foto: Edward Eyer en Pexels

Si es tu primera vez en la isla y quieres organizar el viaje completo, con qué ver en Fira y Oia, dónde comer y cómo moverte, la guía práctica de Santorini cubre todo eso con detalle. Y si Santorini se te queda corta de tiempo, Sérifos es la anti-Santorini que casi nadie visita, mientras que navegar por el Egeo en velero o ferry permite combinar varias islas en un mismo viaje.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está Imerovigli respecto a Fira?

Al norte de Fira, a menos de dos kilómetros, conectado por un camino que pasa junto al Monasterio de San Nicolás.

¿Qué es la Roca de Skaros?

Un promontorio de roca volcánica que fue capital de Santorini hasta el siglo XVII, con los restos de un castillo veneciano construido en 1207. Se sube en unos veinte minutos y la entrada es gratuita.

¿Es Imerovigli más barato que Oia?

No especialmente. Los alojamientos con vista a la caldera cuestan parecido en todo el acantilado, pero hay mucha menos gente y más tranquilidad.

¿Hay vida nocturna en Imerovigli?

Casi ninguna. Para bares y ambiente conviene desplazarse a Fira, a pocos minutos en taxi.

¿Cuántos habitantes tiene Imerovigli?

469 según el censo de 2021, lo que explica lo tranquilo que se mantiene incluso en temporada alta.

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