Gales: castillos, costa y parques nacionales

Castillo en Gales

Cardiff sorprende porque no se parece en nada a la imagen que uno trae de Gales antes de llegar. El casco antiguo tiene un castillo normando en pleno centro, con muros romanos por debajo, y a la vez una bahía reformada con restaurantes y música en directo los fines de semana. Es la puerta perfecta a un país que combina castillos medievales con algunos de los tramos de costa más salvajes de las islas británicas.

Castillo en Gales
Foto: Mike Norris en Pexels

Qué ver en Gales

Cardiff, la capital, se recorre a pie en un día: el castillo, el Millennium Stadium y el paseo por Cardiff Bay bastan para hacerse una idea de la ciudad antes de salir hacia el resto del país. Al norte, los castillos de Caernarfon y Conwy son dos de las fortalezas medievales mejor conservadas de Europa, construidas por Eduardo I de Inglaterra en el siglo XIII para someter a los galeses, y hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La costa ofrece algunas de las mejores playas del Reino Unido, casi siempre con muchos menos turistas que las del sur de Inglaterra: Gower, con acantilados y calas de arena dorada, y Llandudno, con su paseo marítimo victoriano y un funicular que sube hasta el Gran Orme. Aberystwyth, en la costa oeste, tiene un ambiente universitario relajado y un muelle clásico ideal para ver la puesta de sol.

Para naturaleza, Brecon Beacons, en el sur, tiene picos de más de 800 metros, cascadas escondidas entre bosques y algunos de los cielos más oscuros de Reino Unido para observación de estrellas. En la costa suroeste, el Pembrokeshire Coast National Park es el único parque nacional británico centrado por completo en el litoral, con una ruta de senderismo costero de casi 300 kilómetros que se puede hacer por tramos.

Costa y playa de Gales
Foto: Han-Chieh Lee en Pexels

Consejos prácticos para organizar el viaje

Gales combina muy bien con una escapada más larga por el Reino Unido, sobre todo si se llega en tren desde Londres: hay conexión directa a Cardiff en poco más de dos horas. Para el norte del país y los castillos de Caernarfon y Conwy, lo más cómodo es alquilar un coche, porque el transporte público entre pueblos rurales es limitado y las vistas de las carreteras de montaña merecen la pena por sí solas.

La mejor época para el senderismo en Brecon Beacons o Pembrokeshire va de mayo a septiembre, aunque como en el resto de Gran Bretaña conviene llevar siempre una chaqueta impermeable, llueva o no llueva cuando sales de casa. El galés convive con el inglés en toda la señalética, y en el norte y el oeste del país es habitual escuchar galo hablado en la calle, algo que sorprende a quien espera un Reino Unido solo angloparlante.

Si el viaje incluye también Londres, dos paradas que se salen del circuito habitual son el Sanderson Hotel, con su decoración surrealista en pleno West End, y el Barbican Centre, un complejo cultural brutalista que pocos turistas conocen. Y para quien busca más castillos después de los galeses, la ruta de los castillos del Loira en Francia es una continuación natural del viaje.

Preguntas frecuentes sobre viajar a Gales

¿Cuántos días hacen falta para conocer Gales?

Con cuatro o cinco días se puede combinar Cardiff, los castillos del norte y una parada en la costa. Con una semana entra también Pembrokeshire con calma.

¿Se puede visitar Gales sin coche?

Cardiff y las ciudades principales se conectan bien en tren, pero para los castillos del norte y los parques nacionales un coche de alquiler facilita mucho el itinerario.

¿Cuál es la mejor época para ir a Gales?

De mayo a septiembre para el senderismo y las playas, aunque conviene llevar ropa de lluvia en cualquier época del año.

¿Se habla galés en todo el país?

El inglés se entiende en cualquier parte, pero el galés es cooficial y se escucha con más frecuencia en el norte y el oeste del país.

¿Se puede llegar a Gales en tren desde Londres?

Sí, hay tren directo a Cardiff en poco más de dos horas desde la estación de Paddington.

Imágenes de Pexels

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