El Perito Moreno no se parece a nada que hayas visto antes. Estás a 40 metros de una pared de hielo de 60 metros de altura, escuchas crujidos que vienen del interior del glaciar y, de repente, un bloque del tamaño de un edificio se desprende y cae al lago con un estruendo que te retumba en el pecho. Hay viajeros que llevan horas esperando ese momento. Otros lo pillan sin esperarlo, cámara guardada, y se quedan mirando con la boca abierta.
Este glaciar, con sus 5 km de ancho y 60 metros de altura en la cara que da al lago, forma parte del Parque Nacional los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz. Con una superficie de unos 250 km², es una de las reservas de agua dulce más grandes del mundo y uno de los pocos glaciares del planeta que todavía crece o se mantiene estable, frente a la retirada generalizada que se observa en el resto.
Qué ver en el Perito Moreno
Lo primero que te golpea al llegar es el color. El hielo no es blanco, es azul. Un azul denso, casi eléctrico, que cambia de tono según la hora del día y la nube que pase. La causa es física: el hielo tan comprimido absorbe todas las frecuencias de luz excepto el azul, que refleja hacia tus ojos.
Las pasarelas habilitadas permiten acercarte a distintos niveles y ángulos. La plataforma inferior es la más espectacular porque estás literalmente cara a cara con el frente del glaciar. Lleva prismáticos si tienes: desde ahí arriba se ven grietas internas, cuevas de hielo y las marcas de color terroso que deja la morrena cuando el glaciar avanza.
El fenómeno más fotografiado es el calving: el desprendimiento de bloques de hielo. Ocurre varias veces al día, aunque no hay forma de predecir exactamente cuándo. Los guías del parque reconocen que los bloques más grandes suelen caer con el calor del mediodía, entre las 12 y las 15 horas, pero no es una regla. Lo que sí es seguro es el ruido previo: el glaciar cruje y truena antes de soltar un pedazo. Cuando lo escuches, apunta la cámara al frente central.

El ciclo del glaciar y el lago Argentino
Cada ciertos años, el Perito Moreno avanza hasta tocar la Pennínsula de Magallanes, cortando el Brazo Rico del lago Argentino del resto del lago. Cuando eso pasa, el nivel del Brazo Rico sube hasta 30 metros por encima del lago principal, y la presión del agua empieza a actuar sobre la base del hielo. Se forma un túmel en la bóveda que crece durante días hasta que el peso del arco no aguanta más y colapsa en una secuencia de derrumbamientos que atrae a miles de personas desde todo el mundo. La última ruptura importante ocurrió en 2018.
Si coincides con este ciclo, llevas una historia que contar durante años. Si no, te bastará con los desprendimientos cotidianos para volver a casa cambiado.
Cómo llegar y cuándo ir
El punto de partida es El Calafate, una ciudad pequeña de unos 20.000 habitantes que vive casi por completo del turismo vinculado al glaciar. Desde el aeropuerto de El Calafate (FTE) puedes ir en remis contratado al hotel, en los transfers colectivos que salen cada hora desde la terminal, o alquilar coche si quieres flexibilidad. La distancia al glaciar son 78 km por una carretera asfaltada en buen estado que tarda unos 80 minutos.
La entrada al parque cuesta alrededor de 12.000 pesos argentinos en temporada alta (los precios cambian con frecuencia por la situación económica del paîds; conviene revisar antes de viajar en la web del CONICET/Parques Nacionales). Los extranjeros pagan una tarifa diferente a los residentes argentinos.
La mejor época para visitar la Patagonia es de noviembre a marzo. Los días son largos, las temperaturas oscilan entre 5 y 18 °C, y hay más horas de luz para ver el hielo en sus mejores condiciones. El verano austral (enero y febrero) es la temporada alta, con más gente y alojamientos más caros. Si puedes, ve en octubre o noviembre: el parque está menos masificado y la luz patagónica de primavera hace cosas especiales con el hielo azul.
El invierno (junio-agosto) tiene su encanto propio para los que no temen el frío, pero muchos servicios y excursiones reducen horarios o cierran. La Patagonia invernal puede estar por debajo de -10 °C con viento. Ve informado.
Excursiones en el glaciar
Además de las pasarelas gratuitas incluidas en la entrada, hay varias formas de acercarte más al hielo. La más popular es el Minitrekking: una caminata guiada de unas dos horas sobre el propio glaciar, con crampones incluidos. Cuesta alrededor de 90 USD y hay que reservar con bastante antelación en temporada alta porque las plazas se agotan. No hace falta experiencia previa.
Para los que quieren algo más serio existe el Big Ice, que son unas seis horas sobre el glaciar llegando a zonas interiores donde el hielo forma cañones y cuevas que no se ven desde las pasarelas. Requiere algo de condición física y cuesta el doble que el Minitrekking. Los barcos que navegan por el lago frente al frente glaciar son otra opción si prefieres verlo desde el agua, aunque el espectáculo de los desprendimientos es más impresionante desde tierra.
Si tienes varios días en la zona, una excursión clásica que complementa bien la visita es el Lago Grey y el Glaciar Grey en el lado chileno, al que puedes acceder cruzando a Puerto Natales. Si prefieres quedarte en territorio argentino, la guía completa de Buenos Aires te ayuda a organizar el tránsito por la capital antes o después de la Patagonia.
Dónde alojarse en El Calafate
El Calafate tiene opciones para todos los presupuestos. Los hosteles del centro cuestan entre 20 y 35 USD por noche en habitación compartida. Los hoteles de gama media (doble con desayuno incluido) rondan los 80-120 USD. Para algo de lujo, los establecimientos con vistas al lago Argentino suben hasta 250-400 USD la noche.
Reserva con antelación si viajas en enero o febrero. La ciudad se llena y los precios son notablemente más altos que en temporada baja. Si vas en octubre o noviembre encontrarás buenas ofertas y el ambiente es más tranquilo.
Si te apetece combinar la visita con otras maravillas de América del Sur antes o después del viaje, la guía de Ingapirca en Ecuador es una buena referencia para añadir un destino andino al itinerario.
Preguntas frecuentes sobre el Glaciar Perito Moreno
¿Cuándo es la mejor época para visitar el Glaciar Perito Moreno?
La mejor época es de noviembre a marzo, el verano austral. Los días son más largos y el tiempo más estable. Para evitar aglomeraciones, octubre y noviembre ofrecen el mejor equilibrio entre buen tiempo y menos turistas.
¿Cuánto cuesta la entrada al Parque Nacional los Glaciares?
La tarifa para extranjeros ronda los 12.000-15.000 pesos argentinos en temporada alta (equivalente a unos 12-15 USD según el tipo de cambio del momento). Los precios se actualizan con frecuencia, así que convértelos antes de salir y lleva efectivo en pesos porque no siempre aceptan tarjeta.
¿Hay que reservar las excursiones sobre el hielo con antelación?
Sí, especialmente el Minitrekking y el Big Ice en temporada alta (enero-febrero). Las plazas se agotan varios días antes. Reserva online desde casa o en la agencia en El Calafate nada más llegar. En temporada baja la disponibilidad es mayor y puedes improvisar.
¿Es necesario visado para Argentina desde España?
No. Los ciudadanos españoles pueden entrar a Argentina sin visado con el pasaporte en vigor. La estancia máxima sin trámites adicionales es de 90 días, prorrogables.
¿Cuántos días necesito para visitar el Perito Moreno?
Con un día de excursión desde El Calafate tienes suficiente para las pasarelas y las vistas al frente glaciar. Si quieres hacer el Minitrekking o el Big Ice necesitas dos días. Los que quieren ver también el Lago Torre y el Cerro Chálten desde El Chálten suman tres o cuatro días en la zona.
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