Nadie sale del mismo humor de la sala donde está el David. Por muchas fotos que hayas visto antes, la estatua de Miguel Ángel impone de una manera distinta en persona, con esa luz cenital que cae sobre el mármol desde la cúpula que Florencia le construyó solo para él. Y eso que el David es apenas una parada, aunque la más fotografiada, dentro de la Galería de la Academia.

El David de 1504, la razón por la que casi todos vienen

Miguel Ángel esculpió el David en 1504, cuando tenía poco menos de treinta años, a partir de un bloque de mármol que ya habían intentado trabajar y abandonado otros dos escultores antes que él. La estatua estuvo a la intemperie en la Piazza della Signoria durante siglos antes de trasladarse a la Academia para protegerla, y hoy es probablemente la escultura renacentista más reconocible del mundo.

Estatua del David de Miguel Ángel
Foto: Bastian Riccardi en Pexels

Los Prisioneros, la sala que más impresiona a quien vuelve

El pasillo que lleva hasta el David está flanqueado por los Prisioneros, o Esclavos, un grupo de esculturas que Miguel Ángel trabajó entre 1521 y 1523 y nunca terminó. Las figuras parecen luchar por salir del bloque de piedra, a medio camino entre la piedra bruta y la forma humana, y esa condición inacabada, lejos de restarles fuerza, es justo lo que las hace tan magnéticas. Muchos visitantes acaban prefiriendo esta sala a la del propio David.

El resto de la colección: ocho galerías más allá de Miguel Ángel

El museo se reparte en ocho galerías con obras de Botticelli (la Madonna del Mare), Filippino Lippi, Perugino y Ghirlandaio, cuyo Rapto de las Sabinas es una de las piezas más comentadas de la casa. También hay una sección dedicada a la pintura gótica y otra de iconos rusos, dos áreas que casi nadie visita con prisa por llegar al David y que suelen estar mucho más tranquilas.

Sala de esculturas en un museo de arte italiano
Foto: Jean-Baptiste Terrazzoni en Pexels

Cómo reservar y evitar la cola

La cola sin reserva puede superar la hora y media en temporada alta, así que compra la entrada con horario asignado en la web oficial con varios días de antelación. El museo está a diez minutos a pie del Duomo, así que encaja bien en una mañana que empiece por la catedral y termine aquí, o al revés si prefieres evitar las horas de más calor.

Si te queda tiempo en Florencia, cruza el Ponte Vecchio antes de irte, y si el viaje sigue por más ciudades italianas, esta ruta por los museos más importantes de Italia ayuda a organizar el resto de paradas. La Torre de Pisa queda a poco menos de una hora en tren, por si te sobra un día.

Calles y arquitectura de Florencia, Italia
Foto: Raffaella Troiano en Pexels

Preguntas frecuentes sobre la Galería de la Academia

¿En qué año esculpió Miguel Ángel el David?

En 1504, cuando el artista tenía poco menos de treinta años.

¿Qué son los Prisioneros de la Galería de la Academia?

Un grupo de esculturas inacabadas de Miguel Ángel, trabajadas entre 1521 y 1523, con las figuras a medio salir del bloque de mármol.

¿Es necesario reservar entrada con antelación?

Sí, muy recomendable, porque la cola sin reserva puede superar la hora y media en temporada alta.

¿Qué otros artistas hay en la Galería de la Academia?

Botticelli, Filippino Lippi, Perugino y Ghirlandaio, además de secciones de pintura gótica e iconos rusos.

Imágenes de Pexels

El marco del viaje lo tienes en los monumentos de Italia. A diez minutos está el Palacio Medici Riccardi, con los frescos de Gozzoli. Y de museos europeos en general, museos de ciencias.