Llegar a Playa de los Muertos no es como llegar a cualquier playa. No hay aparcamiento junto al agua ni chiringuito donde pedir una cerveza fría nada más bajarte del coche. Tienes que dejar el coche en Carboneras, caminar veinte minutos cuesta arriba por un sendero de tierra con el sol de Almería en la nuca, y cuando doblas el último recodo y ves ese brazo de mar entre los acantilados grises, entiendes por qué miles de personas la votaron mejor playa de España.
La playa está en Carboneras, un pueblo pesquero al sur de Almería que ha evitado en buena parte el turismo masivo gracias a que el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar protege la mayor parte de su litoral. Eso significa que las playas de aquí son exactamente lo que prometen: sin edificios pegados al agua, sin toldos de plástico de bar en bar y con esa clase de silencio que en verano cuesta encontrar en el Mediterráneo español.
Cómo llegar a Playa de los Muertos
El acceso es sencillo pero no es inmediato. Desde Carboneras, sigues la carretera AL-5106 en dirección norte durante unos 3 kilómetros hasta llegar al aparcamiento habilitado al borde de la carretera. Desde ahí, un sendero marcado de unos 20-25 minutos (1,5 km aproximadamente) te lleva hasta la orilla. El camino sube un repecho antes de bajar hacia la playa, así que lleva calzado cómodo y, en julio y agosto, agua de sobra.
Si vas en temporada alta (julio-agosto), llega antes de las 10 de la mañana o después de las 18:00 si quieres aparcar sin rodeos. El acceso también es posible en barco desde Carboneras durante los meses de verano, lo que ahorra la caminata y añade una perspectiva distinta de la costa.

¿Qué encontrarás cuando llegues?
Lo primero que sorprende a quien va esperando arena es el suelo: Playa de los Muertos está cubierta de guijarros blancos y redondeados, pulidos por siglos de oleaje. Son cómodos para sentarse si llevas una toalla gruesa, pero caminar descalzo sobre ellos pide un poco de práctica. El agua, en cambio, es espectacular. La transparencia del Mediterráneo aquí llega al fondo sin esfuerzo; con gafas de buceo puedes ver cada piedra a tres o cuatro metros de profundidad.
La playa mide unos 400 metros de largo y está encajada entre acantilados oscuros que la protegen del viento del sur. Hay una pequeña barra de arena fina en el extremo norte, justo donde baja un torrente seco, que suele ser la zona más concurrida por ser la más accesible. El resto de la playa tiene pendiente más pronunciada hacia el agua, lo que hace que las olas rompan con algo de fuerza incluso en días de calma.
En cuanto a servicios, ten en cuenta que no hay casi ninguno. No hay duchas, no hay hamacas de alquiler, no hay bar. En temporada alta aparece un puesto de agua y bebidas, pero no cuentes con él si vas fuera de julio o agosto. Lo que sí hay siempre es papeleras y contenedores al principio del sendero, donde los carteles del parque natural recuerdan que esto es una zona protegida.
¿Cuándo ir y qué llevar?
El mejor momento es junio o septiembre. El agua ya está a buena temperatura (entre 22 y 24 ºC) y la playa tiene un tercio del gentío de agosto. En agosto la afluencia es máxima y la playa, siendo grande, se nota llena. En invierno está prácticamente vacía, el paisaje es más dramático con las nubes sobre los acantilados, y la caminata resulta muy agradable si hace sol. El agua baja a unos 15 ºC, que para nadar ya requiere voluntad.
Lo imprescindible para el día: protector solar de factor alto (el reflejo de los guijarros multiplica el efecto del sol), agua en abundancia, sombra propia si la necesitas, zapatillas de agua para entrar al mar sin darte un repaso en las piedras del fondo, y algo de comida si piensas quedarte más de unas horas.
Carboneras y los alrededores
Carboneras es un pueblo que merece más tiempo del que la mayoría de los visitantes le da. Tiene un centro histórico pequeño pero con carácter, un puerto pesquero activo y varios restaurantes donde comer pescado y marisco a precios razonables comparado con otros puntos de la costa almeriense. La lonja está a un paseo, y si llegas un día de subasta (de martes a sábado, sobre las 16:00) puedes ver cómo se negocia el pescado del día.
Desde Carboneras también puedes explorar el resto del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, que incluye otras playas como la Playa de los Genoveses o la Cala del Plomo, ambas de acceso controlado. El parque tiene senderos de senderismo y rutas en kayak que recorren esta costa volcánica. Si te interesa el viaje como aventura por zonas menos exploradas, la ruta por la costa de África occidental muestra cómo el litoral atlántico tiene una personalidad completamente distinta a la de este Mediterráneo.
Para alojarte, Carboneras tiene hoteles y apartamentos de precio medio. La alternativa es Mojácar, a unos 20 kilómetros hacia el norte, con más oferta pero también más turismo. San José, al sur dentro del propio parque natural, es una base más pequeña y con más ambiente de naturaleza. Si buscas inspiración para tu próxima escapada cultural europea, el reportaje sobre palacios de banca que puedes visitar en Italia es una idea que sorprende al viajero habitual.
Preguntas frecuentes sobre Playa de los Muertos
¿Por qué se llama Playa de los Muertos?
El nombre viene de los marineros que naufragaban en esta costa y cuyos cuerpos aparecían en la orilla, empujados por las corrientes. Los acantilados hacen que el acceso desde el mar sea complicado, lo que en tiempos de navegación sin GPS convirtió esta zona en un punto de peligro. Hoy el nombre es solo historia.
¿Hay que pagar para entrar a la playa?
No. El acceso es libre y gratuito. En algunos momentos del verano se regula el aparcamiento con un pequeño coste (entre 3 y 5 euros), pero la playa en sí no tiene entrada.
¿Es buena para familias con niños?
Depende de la edad. Para niños que ya caminan sin problema, la caminata de acceso es manejable a ritmo tranquilo. El agua entra con cierta profundidad rápido por la pendiente de las piedras, así que para los más pequeños es mejor quedarse cerca de la orilla. No hay socorristas en la playa.
¿Se puede practicar snorkel o buceo?
Sí, y muy bien. La transparencia del agua es de las mejores del Mediterráneo español en esta zona. Para buceo con equipo completo hay empresas en Carboneras y San José que organizan salidas. Para snorkel no necesitas apuntarte a nada: con unas gafas y tubo desde la orilla ya ves bastante.
¿Cuándo está menos concurrida?
Entre semana en junio o entre semana en septiembre. Los fines de semana de julio y agosto son los peores momentos si quieres tranquilidad. A primera hora de la mañana (antes de las 10) la situación es siempre mejor que a mediodía.
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