Sarajevo es una de esas ciudades que no te dejan indiferente. No por el marketing turístico ni por ninguna campaña de promoción, sino porque el peso de su historia y la energía de su presente conviven en cada esquina de una forma que pocas ciudades europeas pueden igualar. El olor a café bosniáco mezclado con el humo de los restaurantes de ćevapi, los minaretes a pocos metros de las iglesias cristófanas y los restos de edificios con marcas de bala que nadie ha reparado: Sarajevo es honesta de una manera que resulta refrescante.
Qué ver en Sarajevo: lo que no te puedes perder
La Baščaršija es el casco histórico otomano y el corazón de la ciudad. Sus calles empedradas están llenas de talleres artesanales de cobre, tiendas de alfombras, teías donde sirven café bosniáco en džezvás pequeñas y restaurantes donde un plato de ćevapi con pan somun y crema de kajmak no llega a los 5 euros. La fuente Sebilj, de madera y estilo otomano, está en el centro de la plaza principal y es el punto de encuentro de todos: turàstas, jubilados y escolares de excursión. Si bebes de sus caños, según la leyenda local, volverás a Sarajevo.
A pocos minutos a pie, el entorno cambia completamente. La calle Ferhadija pasa del estilo otomano al austro-húngarö de forma casi imperceptible: los edificios cambian de arquitectura, las tiendas se vuelven más europeas occidentales y la sensación es la de estar cruzando un umbral histórico sin cartel ni aviso. Sarajevo se llama a sí misma el cruce de culturas de Europa, y esta transición urbana es la demostración más rápida de por qué ese título le cuadra.

La Vijećnica, la antigua biblioteca del Imperio Austro-Húngaro que fue incendiada deliberadamente durante el asedio de 1992, se restauró con fondos europeos y reabrió en 2014. Sus bóvedas policromas y la luz que entra por los vitrales son impresionantes. Pero lo que realmente conviene hacer antes de entrar es leer algo sobre lo que sucedío allí: los bomberos que intentaron salvar los libros y manuscritos mientras caían bombas incendiarias, y los ciudadanos que se pusieron en fila para pasarse los libros de mano en mano. La historia de la biblioteca es un resumen de lo que fue el asedio.
El Túinel de Esperanza (Tunel Spasa) está a unos 6 kilómetros del centro, en el aeropuerto. Durante el asedio entre 1992 y 1996, este túinel de 800 metros que pasaba bajo la pista del aeropuerto fue la única conexión de la ciudad con el resto de Bosnia Libre. Por ahí pasaron armas, comida, medicamentos y personas. Hoy puedes recorrer unos 25 metros del tramo original, que es lo que se ha conservado, y el museo que rodea la entrada es más informativo que muchos museos de historia mejor equipados.
Para una perspectiva diferente de la ciudad, el teleférico de Trebević sube a 1.163 metros y desde allí las vistas de Sarajevo extendida entre colinas son de las mejores de Europa del Este. También puedes subir a pie por el bosque, pero la teleférica nueva (reinaugurada en 2018) es más cómoda y el billete cuesta alrededor de 10 euros ida y vuelta.
Consejos prácticos para visitar Sarajevo
Bosnia y Herzegovina no forma parte de la UE, así que aunque los españoles no necesitan visado, la moneda es el marco convertible (BAM o KM), ligado al euro con una tasa fija de 1 euro = 1,95 marcos. En la práctica, muchos sitios turísticos aceptan euros directamente, pero conviene tener marcos para pagar en mercados, transporte públíco y restaurantes locales. Hay cajeros automáticos sin problema en el centro.
Vuelos directos desde España no hay muchos: la mayoría implican escala en Estambul, Viena o Zagreb. Desde Madrid o Barcelona los mejores combinan con Turkish Airlines vía Estambul o con Ryanair hasta Zagreb más autobús. El autobús desde Zagreb tarda unas cuatro horas y llega directamente al centro. El aeropuerto de Sarajevo está a 12 kilómetros del centro y el taxi cuesta entre 15 y 20 euros.
Sarajevo es una ciudad barata en comparación con otros destinos europeos. Una noche en un hostel decente cuesta entre 15 y 25 euros y un hotel de 3 estrellas bien situado en el casco antiguo no suele pasar de 60-70 euros por noche. La gastronomía es sólida y económica: los locales de ćevapi (un plato de diez salchichas con pan y kajmak) cuestan 4-6 euros y el burek de carne recién horneado en cualquier pekería del casco antiguo no llega a 2 euros.
Cuándo ir y cuántos días dedicar
Sarajevo funciona todo el año. En primavera y otoño el clima es agradable y la ciudad está menos masificada. En verano hace calor pero el centro sigue siendo muy caminable. En invierno nieva y las colinas que rodean la ciudad se cubren de blanco, lo que le da un aspecto diferente y bastante bello. Los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984 se celebraron en las montañas que rodean Sarajevo y algunos de sus antiguos recintos siguen visitables aunque en mal estado.
Para ver lo básico de Sarajevo bien hacen falta tres días. Si quieres incluir excursiones a Moštar (una hora y media en autobús, con el famoso Puente Viejo sobre el río Neretva) o a la aldea de mejores conservados de la época otomana en la región, cuenta con cuatro o cinco días. Si planificas bien el recorrido, te puede resultar útil nuestra guía sobre cómo preparar el viaje con herramientas digitales, especialmente para destinos menos documentados que los clásicos europeos.
Sarajevo sigue siendo uno de los destinos más infravalorados del continente, y eso tiene sus ventajas: sin las colas de Dubrovnik, sin los precios de Roma, sin la saturación de Amsterdam. Viajan allí quienes van buscando algo diferente, y eso se nota en el ambiente general. Si te gustan los destinos que están empezando a aparecer en los radares pero aún no han explotado, Sarajevo es exactamente eso. También puedes leer sobre destinos que ya están en el mapa de las búsquedas este verano para contrastar opciones.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Sarajevo
¿Necesito visado para ir a Sarajevo desde España?
No. Bosnia y Herzegovina permite la entrada a ciudadanos españoles sin visado para estancias de hasta 90 días. Solo necesitas el pasaporte en vigor. El país no pertenece a la UE ni al espacio Schengen.
¿Con qué moneda se paga en Sarajevo?
La moneda oficial es el marco convertible (BAM), vinculado al euro a tasa fija de 1 euro = 1,95 BAM. En sitios turísticos aceptan euros, pero en restaurantes locales, transporte y mercados necesitas marcos. Hay cajeros en el centro sin problema.
¿Cuántos días se necesita para visitar Sarajevo?
Con tres días bien aprovechados puedes ver lo esencial: Baščaršija, Vijećnica, Túinel de Esperanza y el teleférico a Trebević. Si añades Moštar como excursión de día, necesitas al menos cuatro.
¿Es Sarajevo un destino seguro?
Sí. Sarajevo es una ciudad segura para los viajeros. La ciudad ha superado ampliamente el conflicto de los años 90 y el turismo ha crecido de forma sostenida desde mediados de los 2000. Las zonas turísticas son transitables sin problema, incluso de noche.
¿Qué excursiones se pueden hacer desde Sarajevo?
Moštar es la excursión clásica: a hora y media en autobús, con el Puente Viejo (Stari Most) sobre el río Neretva. También son interesantes Travnik, la antigua capital otomana, y el Parque Nacional de Sutjeska, con algunas de las mejores rutas de senderismo de los Balcanes.
Imágenes de Pexels









