Caminas casi un kilómetro por un cañón estrecho, con las paredes de roca rosa cerrándose sobre tu cabeza y apenas una franja de cielo arriba, y de repente el pasillo se abre y aparece la fachada de la Tesorería, tallada directamente en la piedra hace más de dos mil años. Ese primer vistazo desde el Siq es el momento que hace que Petra valga cada hora de vuelo que cuesta llegar hasta Jordania. Los nabateos construyeron aquí su capital alrededor del siglo IV antes de Cristo, y hoy sigue siendo uno de los yacimientos arqueológicos mejor conservados de Oriente Medio.

Qué ver en Petra
La Tesorería (Al-Khazneh) es la imagen que todo el mundo reconoce, la misma que salió en «Indiana Jones y la última cruzada», con columnas clásicas y relieves tallados directamente en un acantilado de arenisca que cambia de color según la hora del día: rosado al amanecer, casi dorado al mediodía. Pero quedarte solo con la Tesorería es un error habitual, porque Petra tiene mucho más recorrido del que la mayoría de excursiones de un día permiten ver.
El Teatro romano, tallado también en la roca con capacidad para unos 7.000 espectadores, queda a pocos minutos de la Tesorería. Más adelante están las tumbas reales, con fachadas monumentales que se ven mejor por la tarde, cuando el sol les da de lleno. Y al final del valle, tras subir cerca de 800 escalones tallados en la piedra, aparece el Monasterio (Ad Deir), más grande que la Tesorería y con muchísima menos gente, porque la subida echa para atrás a buena parte de los grupos organizados. Yo llegué sudando y sin apenas turistas alrededor, y me senté media hora en el mirador de enfrente sin que nadie me molestara.

Consejos prácticos para visitar Petra
La entrada de un día cuesta alrededor de 50 JD (unos 65 €) para visitantes que pernoctan en Jordania, aunque si vienes de Israel en excursión de un solo día el precio sube bastante más. Compensa comprar el Jordan Pass antes de viajar, porque incluye la entrada a Petra junto con el visado y otros yacimientos del país, y sale mucho más barato que pagar cada cosa por separado.
Para ver Petra con calma hacen falta al menos dos días completos: el primero para la Tesorería, el Teatro y las tumbas reales, el segundo para subir al Monasterio y explorar los senderos menos transitados hacia el Alto Lugar del Sacrificio. La mejor época es marzo-mayo u octubre-noviembre, cuando las temperaturas rondan los 20-25 °C; en pleno verano el calor del desierto supera fácilmente los 38 °C y caminar por el Siq se hace duro a mediodía. Duerme en Wadi Musa, el pueblo junto a la entrada, para poder acceder al amanecer antes de que lleguen los grupos.
Preguntas frecuentes sobre Petra
¿Cuántos días se necesitan para ver Petra?
Con un día ves lo esencial, pero para subir al Monasterio y explorar los senderos secundarios sin prisa lo ideal son dos días completos.
¿Cuánto cuesta entrar a Petra?
La entrada de un día ronda los 50 JD (unos 65 €) para quienes pernoctan en Jordania. El Jordan Pass suele salir más a cuenta si combinas Petra con el visado y otros lugares del país.
¿Es seguro viajar a Jordania?
Jordania es uno de los países más estables de la región y recibe turismo internacional de forma habitual, aunque conviene revisar siempre las recomendaciones oficiales de viaje antes de reservar.
¿Cuál es la mejor época para visitar Petra?
Marzo-mayo y octubre-noviembre, cuando las temperaturas son suaves. En pleno verano el calor del desierto hace muy dura la caminata por el Siq a mediodía.
¿Qué otros lugares se pueden combinar con Petra?
Petra forma parte de la lista de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo, y muchos viajeros aprovechan el viaje a Oriente Medio para conocer también destinos cercanos como Arabia Saudí, aunque requieren visados y planificación distintos.
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